jueves, 7 de abril de 2016

Objeción del ojo gris

No tiene sentido hablar cuando los viejos tambores no suenan. Quizás, solo quizás, no seamos otra cosa que el capricho de una fuerza adolescente. Un proyecto frustrado de un dios imprudente y –sobre todo- poco constante e incapaz de progresar en todo su acto estéril de potencia.
Un dado de oro en una nuez que gira y gira sin cesar, para dejar atónito hasta al más escéptico –no sin cierta justicia poética-, riendo a cada vuelta.
La fuerza naciente puede acabarse sin sentido en el instante preciso, como una hierba que se corta y ya seca se reconoce insignificante, mundana, prescindible y ausente en la memoria circundante de una gran máquina ordenadora del caos.
Haber venido desde lejos para ir al tiempo que nadie ve, al que nadie alcanza y sentirse parte de una profecía, expandirse lejos del núcleo singular, ególatra y libre. El caos tiene cierto sentido del humor. Las picardías de la maquinaria son patentes, más que en otro momento, en vela.
A la deriva, no hay tiempo que perder, no se lo posee. Y lejos ya de pedir un rediseño del espeluznante plan, creemos en él. Y si no se cree en él, se atestigua en días más hábiles que nosotros.
Cierto sentido del humor dije… alguien está muy entretenido. Cierto sentido del humor, pienso, quizás alguien no está.

viernes, 26 de febrero de 2016

Alguien con quien ver el mundo

Cenizas de la muerte intransigente, esa misma que yo algún día encendí en mil llamas gloriosas cada una de ellas, se revelan nuevamente entre el polvo que ilumina la tarde. En parte fuiste ayer, en parte sos lejana y, finalmente, en parte ya ni siquiera sos. En la oscuridad llueve mucho más desde que no me decis lo que pensas, desde que no acontece el suceso de tu música. Tal vez no encuentre todo lo que nos dejaste, pero saber que está perdido por ahí me tranquiliza, como si supiera que por los hilos del azar, casi podría reconstruirte, muy sobre el final.
Está aconteciendo una reunión. Un hombre sentado de perfil a otro más joven. Ambos miran hacia el morro gris. El hombre más joven susurra: - ...vos estás muy cansado-. –No-, le responde en tono gentil.

La luz me atraviesa en el calor de toda su esencia, y encierran la energía de lo que hice por verla. Se desnudaría la dicha frente a la verdad, y se dejaría arrastrar hasta lo más profundo del sentido. Se verían cara a cara la vergüenza y el temor, para llevar adelante el peor de los crímenes, mentirse. 

viernes, 14 de agosto de 2015

De mi Padre.

A veces pienso si tengo un Padre, o tengo un amigo de esos con los que el silencio no es incómodo. Un amigo que me vio salir y que cuando me ve con cara de llegada, patea un poco el disco, porque sabe que todavía no llegué. Un amigo que me vio crecer mientras crecía y me enseñó mientras aprendía. Un amigo con autoridad de ley, gigante en su humanidad.

A veces pienso si tengo un Padre, o un compañero sobre el que descansar el peso de alguna arremetida. Uno de esos con los que se lucha con, y uno de esos con los que se lucha contra. Un compañero que empuja si está atrás y derrite hielo si es punta de lanza. Un compañero templado por gigantes en su humanidad.

A veces pienso si tengo un Padre, o un ídolo sobre el que escribir interminables libros. Increíbles fábulas sobre el martillo de Thor, y míticos dioses de los elementos. Un ídolo que encadena sus demonios y todas las mañanas les tira un poco de carne para que la cadena aguante. Un ídolo que en su humanidad, endiosa su derredor.

A veces pienso si tengo un Padre, o un recuerdo constante de que siempre puedo llegar más lejos, siempre puedo explotar más fuerte, que el horizonte es indefinido y que lo grandioso se presenta al vivirlo con naturalidad.

A veces pienso en mi amigo, a veces pienso en mi compañero, a veces pienso en mi ídolo y a veces pienso en mi recuerdo constante. Pienso en mi Padre.

miércoles, 3 de junio de 2015

El tercer yo

Atreverse a encontrar el piso no es vulgar designio mentado para cualquiera. No. Ante todo porque se requiere dejar sentar los pies sobre el mismo, como quien sabedor del golpe inminente no endurece una sola fibra, y se resigna al impacto.

Que la vida es bello peligro, ya lo ha sostenido algún lúcido poeta, encontrándose así con la luz de todo lo que nos habita y, mejor aún, viviéndola.

Soy adicto a la adrenalina, y no porque me arroje al vacío, sino porque a cada segundo me recuerdo lo delicado de esta gran vasija agrietada y me digo con voz tenue “hay que temer, porque todo puede romperse instantáneamente”.

No reflejo el más mínimo temor, y subvierto entonces una proyección sobre una pared cargada de prejuicios a la que, en realidad, no presto la más mínima atención. Es que merece poca, habida cuenta de que soy aún sin ella.

Por eso la calma hoy es frío. Por eso soy uno en el frío y en mi tiempo, de nadie más. Por eso soy calma en busca de tenue equilibrio y conexión que tanto anhelé siempre y a donde siempre equivoco el camino.

La proyección en la pared, subvertida, aún así es. Cierta veta cómica de los dioses.

jueves, 7 de mayo de 2015

Dieciséis.

Una noche, cansancio, un bar, amigos. El reverdecer etílico de todo lo que te estabas olvidando a la vuelta de la esquina. Todo lo que nunca se olvidó de vos, sabiendo que tanto bien te hace y que, aunque lo niegues, sigue ahí esperándote como si fuera una madre sabedora de que la distancia puesta por un hijo sirve para crecer.
Tanto bien te hiciera aquello, que así desearías fueran todos los segundos de cada día. Pero sos consciente de lo finito, de lo que termina. Es que todas esas cosas maravillosas le deben el calificativo a su caducidad.
Fue sin embargo un momento sobre los segundos finales de la noche. Dieciséis segundos fenomenales que duraron tanto más de lo que podrías haber esperado nunca. Esos dieciséis segundos se detuvieron en largas horas, a modo de gauchada del universo, a modo de tregua. Esos dieciséis segundos duraron más, mucho más.
Hoy, todo sigue siendo igual de injusto. El problema, es que todo es menos drástico. La vida está amotinada en un discurso pseudo-tolerante chicloso que ya se estiró demasiado. Ya no se puede sostener. El misterio de lo global te da ansiedad, porque todavía no descubrís, no vivís, no viajás, no conocés, no disfrutás… no. Definitivamente ya no se puede sostener.
Y es que el universo lo sabe. Como padre que no primerea, deja que todo pase, le pese a quien le pese. Pero a veces, nos da esos dieciséis segundos que duran más, que parecen eternamente expandidos. Esos dieciséis segundos que parecen materializar la posibilidad de un estado diferente, un tempo bien marcado.

Esos dieciséis segundos están por todas partes. Darán nueva esperanza cada vez que se presenten.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La teoría es la misma.


Porque a veces la determinación es viento de cola. Es infinita e inagotable fuente de fuerza, convicción, combustible del alma que nos lleva más allá. Y todo lo que sabes, todo lo que esperás realmente vale la pena. Todo tiene un sentido porque hay una causa.
Pero… poner en duda todo, todo el tiempo no se si sea una premisa sana. “la primera persona es el ego, y muchos te acusarán de soberbia”, me dijeron. Yo pido tiempo. Pido que ya basta por un instante. Mi pasión no es un bien preciado. Será que no genera verdes en cantidad suficiente.
Todo está de cabeza si no se pone en duda todo, todo el tiempo. Aún a expensas de no disfrutar cada instante. Es que si no se somete al juicio interminable, a la inquisición más profunda del intelecto a cada uno de nuestros instantes, ¿cómo saber que son verdadera y únicamente valiosos?

Yo sé que la perfección del lenguaje escasea en estos míseros renglones. Espero sea valedera mi absurda excusa que solo reza “no tengo palabras aún, lo sabré luego”.

martes, 19 de agosto de 2014

De la muerte

Cómo es que cuesta tanto no perder el punto de vista. La muerte está ahí, todos los días conviviendo con nosotros y, aún así, perdemos perspectiva. Todo puede pasarnos en cualquier momento, a nosotros, a cualquiera y, aún así, corremos maquinando que cada problema es el peor y que cada ínfimo detalle cuenta tanto como toda una vida.

Es que jamás vamos a entender. La historia la cuentan sobrevivientes. Siempre sabemos de la muerte por aquello que nos alejó de ella. Aquel momento en que vimos cuánta distancia nos separaba y por eso, no sabemos nada sobre ella. Nosotros, que nos quedamos acá abajo –o acá arriba–, no entendemos porque no tenemos forma ni manera.

Todo lo que se de la muerte me deja callado. Todo lo que se de la muerte me pone en jaque. Amenaza mi pasado, mi presente y mi futuro. Me dice todo lo que estuvo mal, lo que no debo y lo que hay que temer que suceda. Me inhibe y protagoniza momentos como el actor despechado que no consigue su papel. Desarma mis conclusiones lógicas como si mis ideas fueran frágiles gajos de fruta.

Aún después de tanta muerte seguimos en cólera, seguimos adrenalínicos y enérgicos en zonceras que en realidad… no importan. No tienen peso específico y no pueden conmovernos, no pueden deslumbrarnos.

Al final, las pocas veces que pienso la muerte me retracto. Al final, la espiritualidad no es suficiente si a cada segundo vamos a olvidarla en pormenores usuales, ordinarios. Detalles que insultan el sentido.  

viernes, 6 de septiembre de 2013

Wrote a song for everyone

Los desconocidos lo creyeron soberbio, los amigos lo creyeron traidor, su amor lo creyó infiel. Lo arrestaron abusando de la pasión por ideales que fueron más astutos que él, y de él se alimentaron. Se confinó a sí mismo a una inmejorable calma en la que lamentarse por cómo debiera ser el mundo.
Solo hizo falta la peste del tiempo para que los desconocidos lo volvieran leyenda, los amigos lo coronaran y su amor lo hiciera rey. Y solo hizo falta una probada del disfrute del anhelo, para saberlo efímero y gris.

Pensar la luz, pensar lo grande, lo universalmente indicado no debiera ser pecado del ego, sino fuego para alimentar las almas.

jueves, 27 de junio de 2013

Las exteriorizaciones simbólicas

Todos significamos, relativamente, algo para alguien. Eventual y coyunturalmente somos lo viejo, lo presente o lo nuevo. Salvedad válida al respecto de las connotaciones –peyorativas o no– que pudieran hacerse al respecto, siempre caemos en alguna de estas características funcionales.
Así las cosas, no podríamos decir que uno, en tanto objeto o sujeto, signifique nada. Uno significa, entonces, en tanto exteriorizaciones simbólicas. Aún más, en ese orden de ideas, uno significa para sí mismo según sus propias exteriorizaciones simbólicas. La disociación entre el sujeto-objeto que nos compone y una suerte de entidad que se manifiesta, es evidente.
Las exteriorizaciones simbólicas se dan condicionadas por una serie de factores internos y externos. En los primeros, conviven dos clases de reacciones: las anteriores y las posteriores. Las anteriores son las puras, las inocentes y las más versátiles. Las posteriores siguen siendo internas, mas rígidamente condicionadas por los factores externos, y disimuladas a tal punto que ni en veinte años de diván podríamos encontrarlas en sus oscuras ciénagas.
Deberíamos concluir entonces, que las tres significaciones relativas están más ligadas a la noción temporal de lo que podría a priori deducirse. También deberíamos acordar, en que a fin de convivir con estas significaciones, debemos considerarnos como un tercero, a propósito de estas.
Entonces, puede uno encontrar quietud estando seguro de consagrar en la unidad de tiempo que desee, una parte de aquella entidad manifestada a cada una de las nociones temporales que caben en nuestra razón sin demasiado esfuerzo metafísico. No hacerlo estaría significando, finalmente, un insulto a nuestro significado.

lunes, 17 de junio de 2013

Manifiesto vehementemente

Vengo de una cuna cargada de amor, esfuerzo, inconsciencia y claridad mental.  No puedo imponerme ser esencialmente distinto y no puedo dejar de exigirme ser espiritualmente mejor. El determinismo que  marca un legado nunca me ha dejado olvidar el hambre que no sufrí, y de ahí una ambición por la justicia interminable, gigante en los diminutos y efímeros momentos de la vida.

Vengo de un molde cortado con la cuchilla del intelectual sin estudio, del apasionado prudente y del protagonista modesto. No puedo entregarme al vicio de rebajar ni ser rebajado ante nadie. Una sola idea primitiva desvanece la electricidad de un mundo disimulado, y por ello he de recordar que me debo a mí y luego a mis pares, en quienes deposito la alegría de haber saldado la cuenta propia.

Vengo de un ideal herido, de un principio truncado y de un estandarte manchado por la crueldad ajena. No puedo correr desbocado sin aprender, sin recordar. La sinergia de cada uno de los eventos pasados me hace responsable por el modo en que me comporte ante los futuros. Por ello, debo despegarme de la relatividad terrenal entre el bien y el mal, sabiendo que esta aplica a ambos identidad de reglas.

Vengo de una explosión de poder vital, un torbellino que arrasa y una mano delicada que acaricia. No puedo permitirme hacer bien a otros sin antes hacerlo conmigo. Idea con paradoja por médula, que se eleva en los más afinados cantos del mundo disimulado y pretende alzar en júbilo a quien muere por dentro, ante el silencio de todos.

Vengo del mundo del equilibrio, de la conexión con el suelo, de la reflexión que consuma. No puedo dejar que se detenga el diálogo, la llama que ilumina la puerta a la casa del pensamiento… allí donde habitan la razón y el azar. Y no es amor a lo metafísico, elevado. Es amor a lo inicial, a lo primero, a lo eminente.

Y vengo del mundo en el que estoy ahora y en el que tal vez estaré mañana. Me desautorizo a caminar hacia el frente de espaldas. Me desautorizo a caminar hacia adelante con la sien clavada en el horizonte. Me hago responsable de ser un poco en cada uno, y ser todo en mí. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Le Quai.

Si te paras a pensar, cada segundo está lleno de sentido. Como la luz que inunda diferente los ojos trasnochados, la realidad está siendo ahora; es desapasionado negarlo.
Pero ahí van... ahí van todos corriendo a la mejor uva. Querer decir solo por querer decir, y jugar condicionado de entrada por suertes que no son las propias. Tienen algo que quieren, que queremos y que quiero... actuar es la desestructura, dijo el chamán.
La felicidad es un estado tan complejo de mantener, que muchos hombres le huyen aterrados en el inconsciente deseo de tener algo para decir, algo para compartir, algo para hablar de la tristeza berreta, la tristeza que se elige.
Una dinámica incomprensible que te eleva... y volcás; salud!.

jueves, 30 de mayo de 2013

Estado de conciencia

La gente que vive de ideas residuales ve ampliado su mundo hasta todo otro nuevo horizonte. Ve su cosmovisión sacudida con cada palabra pronunciada por otros labios. Ve como su existencia se incomoda hasta que logra la fotosíntesis intelectual de lo insospechado.
Así las cosas, y en cadena interpersonal de ideas residuales condensadas por mi querido amigo Avalos, los vuelvo a dejar con un excelso escrito -y por qué no decirlo- esfuerzo lógico. 
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A Vanesa Maraschin, por haberme regalado la desdicha de la duda. Nunca un regalo me había hecho tanto daño, ni me había dado tanta libertad. Por las horas felices que me das interpelándome a cuestionar la existencia.

///Y VISTOS, 
Los autos caratulados “U.P.M. S/ INTERPONE RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD” Expte. Nro. 3747/11, de trámite por ante el Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional Nro. 4 de Río Gallegos, capital de la Provincia de Santa Cruz, traídos a despacho para resolver, y de cuyas constancias, 
RESULTA, 
Que se inician las presentes actuaciones a raíz de la denuncia presentada por U.P.M., el 20 de Diciembre de 2011, en la Comisaría Seccional Tercera de Policía, oportunidad en la que refirió que en igual fecha siendo las 16:28 horas, momento que se disponía a su muerte, la misma advirtió que de acontecer el deceso, no se encontraba eximida de culpa por las faltas cometidas en tierra;
Que a fs. 2 obra glosada fotocopia certificada de la constancia de última confesión clerigal expedida por la Parroquia San Vicente de Paul local, que data del año 1999;
Que a fs. 4/5, la denunciante interpuso recurso de inconstitucionalidad a los fines de cuestionar la validez de la norma que prescribe: “las personas que no se hayan arrepentido de sus pecados terrenales ante autoridad competente previo a su muerte, serán condenadas al infierno. A las arrepentidas confesadas al momento de su deceso les corresponde el cielo. Si no existiere mérito suficiente para condenar o eximir de culpa,  corresponderá el purgatorio (…).-
Que la denunciante fundamenta su petición, alegando que el deceso resulta ser un hecho ajeno a la voluntad de los individuos, y que la arbitrariedad acerca de la fecha de su acontecimiento violenta el derecho a la dignidad de vida humana, toda vez que imposibilita a cada hombre y mujer a abandonar el cuerpo eximido de culpa por las faltas cometidas en tierra. Lo que cuestiona no es la eximisión de la pena en si misma, sino la imposibilidad de solicitar la redención en tierra, siendo que este requisito resulta indispensable para evitar la condena al averno, y que una vez producido el deceso, la misma resulta irrecurible y eterna.- 
  Que corre agregado por cuerda Incidente de Interposición de Medida Cautelar, mediante el que se concedió la suspención de la muerte de la solicitante hasta tanto se resolviera la cuestión de fondo, y,
CONSIDERANDO:
Que el titular de la vindicta pública entendió que la norma cuya constitucionalidad se cuestiona resulta válida en todo su contenido toda vez que la misma emana formalmente de una autoridad competente, y que, de acuerdo a los preceptos lógicos y metafísicos no puede en consecuencia ser errada, solicitando finalmente se rechase el recurso interpuesto y se ordene la continuidad del suceso mortal.-
Que adelanta esta magistrada que a los fines de analizar la cuestión de marras, habré de estudiar la validez de la norma en relación al “estado de conciencia post mortem” ;
Que primeramente, ha de tenerse presente que el estado de conciencia post mortem, se define como aquella capacidad del sujeto de mantener inalteradas sus facultades mentales, ideas, ideologías, sentimientos, recuerdos, proyecciones, lenguaje, reflexiones, y en fín todo elemento constitutivo de la intelectualidad y sentimientos humanos, después del deceso biológico de su cuerpo.-
Que efectivamente la cuestión planteada implica dos hipótesis posibles: 1) si el estado de conciencia se extingue junto con la extinción de los signos vitales del cuerpo, entonces la condena al infierno, resulta eternamente inalterable, pues no cabría la posibilidad de alteración moralmente justificante que admita la redención; 2) si el estado de conciencia se mantiene luego de la extinción de los signos vitales del cuerpo, entonces la posibilidad de arrepentimiento sobreviene con ella, y en consecuencia la persona condenada al infierno mantiene eternamente la posibilidad de la expiación de su alma.-
Ahora bien, el vil hombre condenado al averno tras su muerte, necesita del constante memoriar de su conducta en la tierra para validar la sentencia divina que le pesa. Es decir, el condenado al infierno necesita en la ejecución eterna de su pena, rememorar en igual grado de eternidad lo pecaminoso de su conducta. De no admitir esta circunstancia, de nada valdría la sanción impuesta, pues el sujeto desconocería el porqué de la misma, convirtiendo así a un Dios vengativo, supuesto desde ya inadmisible por difinición. En este sentido, el sujeto no puede sufrir un castigo sin conocer el o los hechos que motivaron la implementación del mismo.- 
En este punto debemos preguntarnos si basta con que el sujeto mantenga su estado de conciencia sólo respecto de su falta. Este cuestionamiento deviene fundamental a la presente, pues sólo resulta admisible mantener el estado de conciencia respecto de lo pecaminoso de la conducta en la tierra si, y sólo si, tiene capacidad para valorarla como tal, es decir como pecaminosa. (Y he aquí el fundamento de la pena). La cuestión radica en que, para poder valorar esa conducta como moralmente reprochable, el sujeto ha de conocer aquello que no sea moralmente reprochable.- 
En conclusión, la condena del infierno exigiría como presupuestos para su procedencia, 1) que el sujeto mantenga su estado de conciencia post mortem respecto de la/s falta/s morales cometidas en su vida en la tierra; y 2) que mantenga su estado de conciencia post mortem respecto a aquello que no constituye una falta, es más aquello que resulta ser moralmente admisible -lo bueno-, para poder así comprender el por qué de la reprochabilidad de su conducta y en consecuencia justificarla.-
De admitir lo contrario, la muerte nos convertiría en inimputables, e insisto dios pecaría de vengativo y de injusto.- 
Ahora bien, corresponde analizar el segundo supuesto, esto es un estado de conciencia que se prolongue post mortem. En tal caso, el condenado al infierno, mantiene inalterado su conocimiento no sólo respecto de sus faltas, sino además de la maldad que las vuelve moralmente reprochables. Por las mismas razones que lo expuesto ut supra, también conoce la bondad de las mismas. Consecuentemente, el sujeto detenta inalterable su posibilidad de redención. De lo contrario nos encontraríamos nuevamente ante el supuesto del Dios vengativo e injusto. En efecto, si el estado de conciencia sobrevive al cuerpo, la eternidad como elemento atribuible al infierno comienza a flaquear en tanto que carácter constitutivo. Es decir, cabría entonces la posibilidad de soportar una condena finita. A partir de aquí debemos abrir un nuevo interrogante cual es, ¿si la redención no prescribe post morten, a qué eternidad hace referencia entonces la tradición judeo-cristiana? ¿la finitud de la condena divina no contraría los principios de esa tradición? ¿la decisión divina es recurrible? Claro. Si se admite el carácter finito de la condena divina, luego, corresponde conceder el indulto, y con él, el pleno ejercicio del estado de indultado, esto es, el cielo o paraíso. Y es que el conflicto reside en que, si se admite el estado de conciencia post mortem, consecuentemente, las almas pueden eternamente dedicarse a transitar entre el cielo y el infierno, según claro, la reprochabilidad o no de su determinación moral. De admitir tal cosa, resulta que las faltas cometidas en tierra no son -al menos no con carácter definitivo- eternamente punibles después de la muerte. Y con ello, tampoco será eterno el paraíso.-  
No corresponde a esta magistrada expresarse sobre los méritos y conveniencias que llevaron a diversas tradiciones religiosas a pronunciarse acerca de la existencia del cielo y del infierno. Tan sólo me circunscribo a sostener que, tal como ha quedado holgadamente acreditado en autos, o bien el binomio cielo-infierno no existe, o bien la condena post mortem por las faltas cometidas en tierra no reviste el carácter de definitiva, resultando en consecuencia posible revertir la misma en cualquier estadío de su ejecución, siempre y cuando se acrediten los requisitos exigidos para la exculpación, según la normativa divina vigente.-
Por todo ello, entiendo que la norma puesta a consideración de esta magistrada, es violatoria de la dignidad humana, toda vez que conmina el ejercicio de la vida terrenal de la peticionante a la constante sujeción de un estado de incertidumbre respecto del destino eterno de su alma, siendo que el mismo no se condice lógica ni metafísicamente con las posibilidades que de hecho, puedan efectivamente acaecer a continuación del deceso, evidenciándose en consecuencia la inconstitucionalidad de la norma citada.-   
Así las cosas, habiendo arribado a la solución de fondo, deberá dejarse sin efecto la medida cautelar otorgada a favor de la peticionante y seguir el suceso mortal su normal trámite.-
Por todo lo expuesto,

RESUELVO:
1) DECLARAR LA INCONSTITUCIONALIDAD de la normativa terrenal citada.-
2) DEJAR sin efecto la medida cautelar otrogada en beneficio de la peticionante.-
3) ARCHÍVESE. REGÍSTRESE. COMUNÍQUESE.-



Dra. Vanesa Maraschin
JUEZ
ANTE MI:
Dr. Gabriel Avalos Abuin
      SECRETARIO


miércoles, 22 de mayo de 2013

Las buenas preguntas


Lo que yo quiera, siendo asunto mío, no debería importarte. Pero las cosas no son solo asunto de uno. Cuando alguien se ríe plenamente, algún otro disfruta con el gozo de quien ha hecho reír al más parco y todo parece elevarse, consumirse en una buena y más lograda atmósfera.
Que me entiendan no pasa por ser complejo, sino por la aptitud de ser entendido y, por sobre todas las cosas, por el deseo capitalizado. No deberías estar encerrado cuando la inmensidad toca a tu puerta, porque la verdad de la milanesa no está en la sartén que la frió, sino en el minerva y la sal que la hacen feliz.
Exponerse es abrir un poco los ojos; es de un golpe súbito recordar que las maquinaciones que uno pueda pergeñar no son siempre el fiel reflejo de uno mismo, y muchas veces no llegan ni al marco del espejo.
La pasión por las cosas, la vehemencia, el ahínco no pueden consumirte en un rojo vivo constante, porque solo serían vicios suicidas. Quid es dominar de lleno y pleno el pasar de cero a cien, pensar y pisar… pero clave de una vida feliz, macabro ardid anti-oxido es desacelerar a voluntad.
Por lo demás… sinceridad con quien más te ha querido jamás, vos, te salva y alimenta para que entregues algo a los demás; a fin de cuentas, ya no es solo asunto mío.

martes, 21 de mayo de 2013

Cuando regrese a Babilonia.


Diviso una nube mi amigo, allá en lo alto del cielo que ya se dijera que no es tal… de todas formas a nadie le interesa lo que es. Nadie se pregunta por que algo es hermoso, solo se ama, se odia, se admira, se envidia…
Diviso esa misma nube mi amigo, y pienso en vos como la otra parte del ego que alimento a diario y que estimo será salvación de ambos. La contracara de las vivencias, de la amistad, de la hermandad, de la música, y de extraños confines que marcan hacia donde vamos, me hacen verlo…
La nube ya está pasando, mi amigo, y solo queda la claridad de lo que no es tal, pero claridad al fin. Allí te encontraré, después de haber transitado contigo la oscuridad de la nube… que ya está pasando, mi amigo…

lunes, 13 de mayo de 2013

La casa contra un maní.

Que no sepamos cuál es nuestro punto de máxima expresión, el más alto y principal de todos (o más bajo y accesorio), me pierde y hace dudar, en ese agridulce vicio. Y pagando aun más caro de lo que Facundo advirtió el precio de la ignorancia, los veo sin seguir a las cabezas más altas que las suyas. Esa innata incapacidad por reconocerlas, lo sé, nos puebla de la cotideaneidad equivocada... ¿tal vez?
Y batiendo un demonio en silencio, ¿quién pudiera decir que está por el camino correcto, bajo pena de abyección y condena? 
Es este un mundo de demonios, y quien ha caído presa se enfrenta minuto a minuto con quien se sabe camarada de su propia oscuridad. Pero aquel se trenzará sin fin, porque no hay lugar en lo sobrenatural para la tortura, para la obsesión que insiste en no crecer.
Podría apostarlo todo ahora mismo, y ni aún así las leyes del azar serían capaces de doblegar lo que ya he forjado: la alegría primitiva, la moneda inmaterial con la que se paga el karma. 

domingo, 21 de abril de 2013

Tres mentiras acerca de Natalia Biglieri

Aportando al registro virtual  un poco mas de material de extorsión futura y haciendo uso de genialidad ajena, los dejo deleitarse con un escrito de Gabriel Avalos.



TRES MENTIRAS ACERCA DE NATALIA BIGLIERI. 


-¿cuánto la deseas? preguntó Dios al hombre. El hombre contestó: ¡Oh mi Señor! Todo lo que tu sabiduría infinita quiera concedérmela. -¡Obsecuente! Le espetó Dios. -Sabes de mi amor misericordioso que nada lo niega y aún así finges de humildad en mi presencia. Si no puedes hablarme con verdad, tampoco serás digno de ella. Crearé para tí la duda, y en la duda eterna habrás de construir tus cimientos. Con esas palabras Dios condenó su propia existencia.

Primera Mentira

Natalia Biglieri se paseaba por los pasillos de la facultad de Derecho de la Universidad del Salvador con los senos desnudos. Bueno. No desnudos. Denudos debajo de esa ¿remera? ¿camisa? ¿poncho? Que importa. Un paso. Dos pasos. Tres pasos. Y al mismo compás sus tetas se movían de un lado al otro, de un lado al otro, de un lado al otro. Todos las vimos. Se asomaban. Los pezones se le animaban a la vergüenza en la mesa del bar de Chipi. ¡Cuánta belleza! Lo negas. Lo negaste otra vez hoy cuando hablamos por teléfono. Dejame pensarte desnuda. Regalame eso. Regalame algo. Conozco los tratados de estética. Ví ciento tres senos de mujeres retratados; escuché siete tetas rozar el abismo ¿Cuánto pesan? Todo dato merece acabar en las aristas. Nada detrás del todo. ¿Y cuáles son los detalles a tener en cuenta? MMMM en primer lugar... nada de estudios analíticos... nada de ensayos psicoanalíticos -ppssss-... una auréola, y dentro, otra auréola, y dentro, otra aureóla... y así... ¿no es acaso un espiral? La circunvalación es la figura geométrica por excelencia. No se agota en aristas. En espiral se consigue el infinito. Así los pechos de Natalia Biglieri. Infinitos. No. No. No. No son gigantes. No son minúsculos. No son turgentes y no son fofos. No son blancos, ni son chocolate. Ni azules ni rojos, ni verdes. Son dos. Número par que no se compite a sí mismo. Y Natalia no compite consigo misma. No son pechos impunes, ni pusilánimes. Son pechos arriesgados, desafiantes, observadores. Y observan. Te observan. Y en esa retórica frontal te interpelan. Son seductores, mimosos, saltarines y juguetones. Maleables, tersos, incorruptibles, altaneros, aguerridos y complacientes. Compañeros, borrachos, alegres, exhultantes, exiguos, extenuantes, emprendedores. Atletas, didácticos, mecenas, son censores. Son dos y no compiten. Son complejos, oblicuos, tentadores, rapaces, veloces, volcánicos -jamás bucólicos- jóvenes, cálidos, brillantes, rimbombantes, acogedores, trabajadores, apasionantes, apasionados, embriagadores, carismáticos, auténticos, alucinantes, extraodinarios, maravillosos. Son bellos. Dos bellos senos. ¡Ay! ¡Que belleza! Yo los vi. ¿Quién me lo niega? ¿vos? Natalia... Yo los ví. Los toqué. Los saboré. Los olí. Los sentí. Los besé. Los acobigé. Los entendí. Los amé. Y ay de mi alegría infinita. Infinita como tus tetas. Regalame tus tetas. Regalame algo. Regalame esta mentira, ¿no me ves mujer que estoy feliz?

Segunda Mentira

Natalia Biglieri observaba desde un rincón del aula 216 de la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Ahí estaba escondidita detrás de una puerta. Infiltrada. Hay veces en que la vida te regala la ventana sin cortinas de un vecino, la sintonización accidental de una señal de cine porno, y como en el caso de Natalia, la inesperada imágen de dos amigas consumiendose las bocas como impúberes colegialas en el aula 216 de la facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Eran las ocho de la mañana. Amanecía por Callao. Victoria y Rocío  caían los párpados extasiados. Natalia tragó saliba. Se saboreaban el cuerpo. Rocío extendió una lengua erguida y babosa recorriendole el cuello a Victoria. Victoria le abrió paso a su mano y la dejó descanzar entre el jean rasposo y el culito suave de Rocío. Lo acarició primero y lo apretó desgobernada después. Sus lenguas danzaban. Una le mordió el labio y la otra repondió mordiéndole el antítrago y lóbulo izquierdo. Natalia infló las fauces. Una gimió sedienta y la otra escuchó extasiada. Natalia apretó el picaporte de la puerta. Las pelvis vestidas se encontraban rítimicamente en un golpe de gracia. Victoria le estranguló los pelos de la nuca a Rocío. Rocío se dejó. ¡Que par de tetas monumentales victoria! Y nunca nadie volvió a colonizartelas como Rocío esa mañana. Rocío se asfixió en tus tetas. Natalia retrajo los dedos de los pies. El impune anonimato del voyerista que no compromete su cuerpo. Que maravilla. El panoptico de la cárceles para ver a los presos coger. Vigilar y Castigar y Tocarse. Todo el poder y toda la impunidad. Y toda la moralina sofista, para custodiar el deseo de lo prohibido. Que morbo. Que morbosa. Natalia. Cuánto morbo. Y cuán permitido que lo tenías. Esa es tu bendición de mujer. Si hubieses sabido que nosotros te observábamos a vos. En todo acto sexual se reivindica un poder. Hay una relación dominial que rige a las partes. El señor y la cosa. ¿y de dónde es que viene esta erotización que gernerais vosotras mujeres cuando os tocais tiernamente? En la dialéctica del amo y el esclavo, el primero resulta el único condenado a su condición. El esclavo puede dejar de ser esclavo. Desde una lógica falocéntrica la mujer que coloniza sexualmente a otra mujer, opera, respecto del hombre -en tanto que amo- como el gallo en la riña; como los gladiadores en la arena romana. Exita al Amo porque su cosa no es más que una extensión de sí mismo y de su dominio. Una conquista por extenso impeium. -Mi victoria es suya dominus. Dice el esclavo. -Ensancha las arcas de mi poder y serás libre. Promete el otro. Victoria. Gloriosa Victoria con tus testas asfixiantes. Natalia observó la determinación de Rocío al imprimir los incisivos dichosos sobre ese par de tetas, y acompañó el movimiento con el pellisquito suave de su clítoris. Nunca nadie te dará tanto placer como vos misma aquél día. Gobernate. Mi dómina. Dómina mia. Lo erotico es la dignificación del sexo a través de la fantasía y la cultura. Pero ustedes mujeres impías fueron eternamente reales. Aquella mañana en el aula 216 de la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador está registrada en la memoria agradecida de José, José, Christian y la mía. Ahora, en la de cada lector.

Tercera Mentira

Hoy te mentí. De nuevo. Te dije que te había escrito un cuento. Tal vez este. No era cierto. Tuve intenciones en algún momento. A veces tus palabras me hacen hacer cosas. Ahí. Ahí fue. Cuando nos vimos en Buenos Aires, en febrero. Hacía calor. Me propuse escribirte para retarte. Para interpelarte, ¿y quién soy yo para interpelarte? Dirás. Me gusta interpelarte porque quedás como indefensa. También me gusta mentirte porque adoro la reacción de tu falso enojo cuando me descubrís. Tanto te pensé. Tanto. A veces dudo que mis palabras, mis interpretaciones sean genuinas. ¿Acaso te he inventado? ¿Acaso no inventamos a todos? Me he creado una falsa vos en la que pienso que el universo es posible. Me decepcionás. Todo el tiempo me decepcionás. Se ha transformado en un estado inalterable que se ejecuta infinitamente con tu condición de ser.  G R I T A R T E. AHAHAHAHAHAHA!!!!!! ¿me escuchás? ¿y quién soy yo? Dirás. Me exhaspera. Me exhasperás. Y te disfruto amargamente. Así me hacés. ¿me escuchás? Yo pensaba que el mundo se arrodillaría ante tus pies de leopardo. Pero vos parecías más preocupada por tus pies de leopardo ¡que indignación! ¡que impotencia! ¿qué estás haciendo? ¿qué te estás haciendo? Ay tus ojitos lindos. Alicaidos hacia los lados <   >  y esa vez que te paseaste con las tetas desnudas por la facultad. ¡Que belleza! Hoy me lo negaste de nuevo. Regalame eso. Regalame algo. Una mentira, dos mentiras, tres mentiras y así. Hablemos así. Mientiendo. Hablar con vos es desaparecer el contorno de las cosas. La firme convicción de la mentira. Tu mentira y tus tetas. Esas no son mentira. Mi yo pensando un vos que no es. Tus tragedias de amores que no son, y que siempre son. ¡Ay! volví a enojarme con vos. Ya no puedo escribirte. Ahora no quiero. ¿para qué? Si siempre hacés lo que querés. Caprichosa. Y cómo me gusta consertirte. Yo ví nacer una reina. Pero para gobernar hay que sacar el ojo del sócalo ¿interpelarte entonces? ¿para qué? No sé qué mentira es peor. La tuya que te conmina a la tralla y al costal, o la mía que piensa que no te pertenecen. Vayan ahora unas palabras sinceras: no me des nunca la razón. Al menos mentime.-

miércoles, 17 de abril de 2013

Soleil


Me pienso en un paseo bajo el sol que hace solo tres días comenzó a bañar las costas del Ródano. Una larga caminata de casi una hora hasta mi casa y una serie de versos que reconfortan y suman aun más alegría al canto del agua contra las bases de los puentes. Intercambio miradas con gente que no conozco y pienso… somos lo que somos, pero también lo que no somos en un mismo e igual momento. Necesariamente, como la gravedad, nos proyectamos hacia y desde ojos ajenos, extraños, embriagados en juicio constante…
Pero yo igual camino tranquilo. Hay cosas de las que ocuparse, empezando por cada uno. Empezando por la libertad, que nos anula en la ironía de una lluvia de chances y caminos, paralizándonos a cada segundo del minuto más efímero, en el instante más insignificante e intrascendente que se pueda imaginar… tan importante es todo para mi.
Llego a casa entrecerrando los ojos. Evita ahora mismo que tranquilicen esos ojos ajenos que deberían asustar por decir lo que no sos, por aprobar lo que no sos… no te engañes.

viernes, 22 de marzo de 2013

Paradoxe

No mi amor, hoy no hay presión. Aunque a veces me pongo a pensar que cada vez el espacio es menos, cada vez hay menos torta para repartir. Tampoco, mi amor, no hay mas gente dando vueltas con ojos que valgan la pena ponerse a mirar, salvo esos que el tiempo ya te dirá.
En esta noche que no termina más, las cosas se van complicando, se van perdiendo las luciérnagas que supieron ser grandes farolas de hierro iluminando el camino a lo bueno. 
Y sin embargo, no hay presión. Es por eso que hay que sonreir y no hacerle caso al tipo que te habla por ese parlante de efecto idiotizante. 
Y aunque la libertad sea esa paradoja de odiosa multiplicación de opciones y eso te complique y te anule en el vacío mas irrisorio face à l´universe,  no te bebas el producto, pero si el escarmiento.

domingo, 3 de marzo de 2013

Long away

Te aprieta la garganta, estas nervioso y pensás más de la cuenta. El corazón sigue susurrando... ya no es soportable, ya no más.
Indescifrablemente no hay cómo tender un cable desde acá... las radios están encendidas y reciben a diario códigos del frente. Pero nada termina, todo sigue una brusca vuelta que siempre es hacia adelante.
Los únicos buenos filos, los únicos extraños del mundo de al lado eran para lastimar.
No sabía si algo no estaba perdido.

Tanto así que dejé que dudaras de mí. Ni por el más mínimo segundo debiera haberlo siquiera pensado.
No encuentro mejor aliado, no tengo mejor amigo y no busco mejor amante. Solo sé que a veces, me confundo al señalar.

martes, 26 de febrero de 2013

Buenavista

"...toda una señal,
en la calma aguarda mi alma..."


Con la sensualidad de las palabras lo conquistó la más novata de las alquimistas herederas. Jugó un poco mientras tuvo todo bajo control. Mas luego vino a darse cuenta que había creado algo más fuerte que los dos... había invocado antiguos conjuros y fórmulas que no tenían vuelta atrás. 
Y así, entre incomprensión y pocas palabras, aun hoy se recuerdan y buscan otras dimensiones menos densas para andar. Otras dimensiones menos cargadas de sentido y saturadas de calma.

viernes, 8 de febrero de 2013

El sitio olvidado de Sebastopool.

Nada. Hora tras hora de absoluto desierto. El viento está cada vez más frio, el aire pesado y la nieve cae en una emboscada a eso de las 3 y media de la mañana.
Ya tampoco un olvidado lugar me agita. Estoy calmado hasta la médula. No hay una parte de mi que piense en moverse el centímetro más innecesario.
No pienso, no siento... vine a dejar de existir un rato, flotando en el tiempo. Quisiera caer hacia un lado, y no lo hago; quisiera caer hacia el otro y tampoco, porque se que la motivación nace adentro y aunque se esconda, no puede salir de donde está. La voy a encontrar con nada más que yo.
Eventualmente el tacto se vuelve distinto y salto un poco. No debe haber refugios para encontrar lo que busco, no hay paradas en el medio del camino ni tampoco un bunker para esquivar los misiles del ataque de los minutos.
La dimensión del silencio cobra sentido y cada tanto llama a ser destruida por inútiles sonidos que se pierden al instante... ella no quiere más que mostrarme todo lo que no veo, ella no quiere más que agonizar de sentido, ella no quiere más que acompañarme.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Réserve de propriété.

Al fin y al cabo, y luego de muchos "petit a, petit b", acepté lo inevitable: solo nos pueden salvar unos 4 o 5 multimillonarios, a los que se les chifle el moño... y tal vez peor que eso, solo produzca otro ciclo. 
En realidad aunque quiera uno escapar, la posta, necesitamos mucha más acción de lo que Pappo nunca imaginó. El tema es ¿quien tiene ganas de emprender un trip, si no le traen un garante -quien empeño de culo mediante- le asegure que hay otro camino posible. 
Yo veo... si las uvas siguen verdes por ahí me anoto.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Solsticio de invierno II (Requiem)

A vos me llevaron, de vos me fui. Parecés encontrarme en algún momento de soledad, de silencio, cuando pasa la brisa y susurrar.
A vos volví todas las veces, a descansar de una vuelta que acaba en vos...
Porque me fui tantas veces, tantas que volver es adictivo... espero que en vos, de una vez y para siempre, encuentre la forma de no volver a partir.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Solsticio de invierno I

Qué problema...? tengo los pies sobre la tierra y puedo verlos desde abajo. Este sueño de antes sigue viniendo a mi. Que problema... tengo los pies sobre el suelo y no se ni siquiera si la música que me gusta me gusta, si las cosas que leo me las acuerdo... ni si conozco a alguien...
Que problema, este sueño de antes sigue viniendo a mi. Muchas veces, lo cual complica las cosas, porque tengo que abrir la puerta repetidas veces, llega siempre, sonrío y lo invito a pasar.
Qué problema...? el panorama está resuelto, lo inmediato aun no y el futuro lo tengo guardado en un cajón porque últimamente tengo muchas cosas en qué pensar, como para estar preocupándome por imprevisibles...
Sería bueno mandar todo lo de atrás para el costado: nos hace ser lo que somos. Entonces, dejaría uno de ser lo que es, para ser cualquier otra cosa... pero que problema, el tiempo sigue pasando y siempre hay cosas atrás, y al costado... al costado no siempre hay lugar. Alguno se me debe haber adelantado y ocupado todo el espacio, para probar un par de veces sobre la marcha.
Que problema... ya me dio sueño de vuelta.

domingo, 11 de noviembre de 2012

The song remains the same.

La calidad es calidad. Una vez tuve este sueño loco en el que todo permanecía igual el tiempo suficiente como para que yo me diera cuenta de que ahí estaba; que yo agotara todos los caminos, para después volver. 
La magia azul de una mujer, el abrazo de unos padres, la buena vibra de la verdad contada a un mejor amigo, la fuerza que se multiplica con un hermano al lado... 
Dentro de una habitación vacía sigue habiendo cosas. ¿Para qué me sirve la verdad si te desprecio o te amo de todas formas? En mi sueño loco tuve la respuesta, la cual no desea ser recordada.
Al fin de cuentas, para qué decirla, si encima de tener razón habría de convencerlos de que la tengo... el que de verdad la tenga, no creo que gaste ni un segundo en convencernos. 
Siempre pensé al revés; siempre pensé que sería una falta de respeto no discutir hasta el hartazgo, hasta que realmente me convenzan... pero la teoría del licor dice que el tipo que realmente sepa solo se va a molestar en hablar cuando le plazca. 
En definitiva, siempre estamos en peligro, siempre nos acechan, siempre todo está por irse al quinto carajo porque la gilada es el mejor negocio que se le ocurrió a nadie jamás.

lunes, 5 de noviembre de 2012

When you´re a stranger

Unos ojos grandes y redondos miran y asustan al poeta intelectual de la ginebra... fuck you que en realidad es fuck me y todo vuelve a empezar. Pero esta vez hay algo que cambia y que vino cambiando exponencialmente desde el principio, pero cada paso no hace ver el camino sino cuando te das vuelta  a mirar... solo después de un rato.
La lluvia cae y todas las gotas vienen a mi, en busca de todo lo que tengo y que no pienso darle. 
Se bien que lo leen tus ojos redondos de morbo, solo para saber qué me atormenta. Bugs Bunny intelectual, viendo la soledad a lo lejos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

43 A.C.

Dosis de cinismo interminables... de sonrisas y rojo tiño respuestas que no quiero dar y que siempre fue más cómodo dar.
Hay que enojarse... hoy estas, mañana no... hay que enojarse. ¿O es que al fin toda la ira no es más que una pelea personal de un inmaduro con buenas armas y dialéctica convincente?
Hay que combatir, porque sino perdés, sino vos ganas contra vos, y eso nunca es bueno. Hay que pelear hasta las lágrimas, sino, te ganás... y no es bueno, no es feliz... no es bien; jamás.
Cuatro para las tres y me arde un ojo, cuatro para las tres y me duele el pie, cuatro para las tres y me muero en cualquier momento, y no "porque a mi me de la gana".
Dejar que las manos y los pies piensen, la cabeza es adolescente y el corazón platónico... no es bueno, no es feliz y no es bien, definitivamente.
Plagiando que las ideas sean a través de mi.

lunes, 29 de octubre de 2012

Irse


Alguna vez escuché por ahí, que hay gente que vive adentro de un termo. En efecto, no se trata de un termo de dos ambientes, ni de uno con grandes comodidades o lujosas piscinas en las que chapucear en los días de calor. Todo parece indicar que estos termos, dentro de los cuales extraños seres suelen habitar, no son más que una palabra no dicha, un desencuentro o simplemente la pereza.
Siempre pienso que la pereza no deja de atacarnos por los más variados flancos, y en verdad, no nos da respiro. Es que hoy, nos preocupamos tanto de nosotros mismos, que nos olvidamos de nosotros mismos. No, no he cometido ningún error de redacción. Nos olvidamos de nosotros. No hay televisión, no hay Internet, no hay pedazo de plástico globalizado que nos sirva de espejo. Y parece ser al mismo tiempo, que no hay manera de que lo entendamos.
Insisto en que la pereza nos gana la pulseada y nos arrebata lo mejor, se lo queda para ella y lo deglute sin que nos hayamos podido enterar. Es que señores: las cosas están ahí, esperándonos a que seamos protagonistas de una maravillosa orquesta que toque exclusivamente para el deleite de quien tenga la sensibilidad suficiente, de quien sea capaz de percibir su majestuosidad: nosotros.
Hace ya tiempo alguno, que decidí que la solución era irse. Ya de joven, intuía que las cosas siempre estarían allí esperándome, y que era yo –como quien cambia de lente- el que debía descubrir todo lo que hay en escena. Casi como si mirase un cuadro tantas veces como fuera posible, desde los más variados puntos, y fuese descubriendo todo lo que faltaba de la vez anterior, y fuese viendo con más claridad lo que no veía previamente.
Irse es siempre una molestia, es una situación incómoda, es una circunstancia que nos obliga a realizar, en parte, algo que no queremos realizar, y que en verdad de cosas, no sabemos bien siquiera para qué lo hacemos. Ese es el principal mandoble que tenemos contra la pereza.
Yo me he ido dos grandes veces: la primera de bastante joven y la segunda, también joven pero ya más consciente de lo que estaba haciendo, al proceso al cual me estaba sometiendo.
Las reflexiones en mis idas, siempre convergen en el mismo punto. La verdad del asunto, es que las idas son importantes solamente porque existen las venidas. ¿Qué sería de una ida si no existiese una venida? Sería un proceso carente de sentido, un sometimiento total y absoluto a un sufrimiento que acabaríamos por no saber si es tal, puesto que está más allá de los límites pensables.
He aprendido que una de las cosas más terribles que tiene el proceso de irse, es el distanciamiento. Soy una persona fría en muchos sentidos; pero insisto en que no tenemos otro espejo que el otro, y no cualquier otro, sino el ser amado. El distanciamiento hace que aprendamos a amar, hace que aprendamos a que cada mínimo acto de presencia, aunque sea en sentimiento, sea sumamente valioso. Hace que sepamos que así como hay un principio, tenemos un fin y un turno para tocar en esta orquesta.
Ya estando lejos, muy lejos de casa, en mi segunda ida, caminado por las calles de una ciudad medieval de piedra, decidí escribir una carta. No un e-mail, no un mensaje de texto, una carta. Tenía en mi interior sentimientos que eran indescriptibles y que sin embargo, debían encontrar rápidamente a su receptora para que pudiera explicarse lo inexplicable de su esencia. Decidí escribir a quien esta segunda ida me había enseñado a amar. Decidí comunicarle, aparecerme por el segundo más corto de los segundos frente a ella, con la expresión más cruda de la desesperación de la distancia y llegar a su corazón.
Me apresuré a tomar mi bolígrafo negro, y escribí. Lo hice tan rápido, tan naturalmente y de manera tan visceral que apenas recuerdo lo que escribí. Sentía estar hablándolo y la emoción hacía vibrar cada una de mis células, era verdaderamente un sentimiento agridulce de cercanía y distancia.
Luego, apagué las luces, y me dormí…
A la mañana siguiente, muy temprano envié mi carta. Esta vez, no estaba feliz por saber que irse siempre nos hace estar más vivos, sino porque la ida me había marcado iluminadamente mi camino de vuelta, de vuelta a casa.

domingo, 28 de octubre de 2012

A river runs through it

"...I've got this light
I'll be around to grow
Who I was before
I cannot recall..."

Eddie Vedder -Long nights-



En las montañas aprendí la diferencia entre el bien y el mal, aunque la aplicación de ciertas cosas trae consigo el aprendizaje de una vida o dos. En las llanuras cosmopolitas, aprendí sobre la vida de los hombres, sobre la muerte de la gente que uno ama y sobre todo lo que uno tarda en empezar a ver. En la vieja península vinieron a mi dos cosas de considerable tenor: la primera, la intelectualidad que nunca busqué; la segunda, errores sobre los que pensaré hasta mi último respiro. 
Hoy lejos de todo, cada vez un poco más, parezco no poder parar de correr. 
Es que uno no puede declararse libre a si mismo, uno no puede definitivamente decidir en qué momento está suelto de toda atadura y tiene relajo para pensar sobre lo que lo rodea. 
Transcurrir sin presión, parece ser una encomienda para la cual no fui creado, y sin embargo no creo anhelar cosa distinta. 
Todas las tardes, me siento a tomar un mate junto a La Ansiedad y a La Bestia, y conversamos largo y tendido sobre su propia desaparición. Ambos me trajeron hasta aquí, pero ambos están hambrientos... les preocupa que no los alimente.
Todos los amigos, todos los amores, todo conocido y no tanto viene a mi encuentro al menos de manera crónica, a recordarme palabras, a recordarme besos, abrazos, silencios.
Pero en un último punto, y aunque haga esfuerzos, todo parece dar igual... no hay un plan, no tengo un plan. Mi muy ínfima mente aun no entiende cuál es el sentido de no saber nuestro propio plan, o no saberlo nunca... es un insulto a la eficiencia universal.
El cultivo intelectual vicioso, ocioso, tampoco es tan grato como siempre esperé, sin toda esa gente para compartirlo. Ni té o mate, ni vinos, ni cañas, ni siquiera un buen riff para soñarme estrella.
Afuera nevisca, y todo tiene más olor a casa, casi de abrazo.

sábado, 13 de octubre de 2012

Indio deja el mezcal


La receta anti agobio de una tarea sencilla, que no puede salir mal, hecha no tiene competencia. Es fácil estar tranquilo cuando uno tiene suficientes razones y ningún moro parece amenazar ninguna costa. Esos instantes en que parece que alcanzas ese algo, esos que duran dos minutos dos quintos y que después mirando por la ventana como llueve hacen que te desesperes como si se te escapara la gallina, no se a donde... esos instantes, son crueles. 
Insensatez... cantada en bossa queda tanto mucho mejor... hubo un tiempo en el que no sabía que estaba entrando en donde no debía... hubo otro más adelante, en el que lo intuí y hay hoy un tiempo en el que se que meto la pata con la claridad de una premonición en una mañana de nieve sórdida y así todo, no freno. 
Debe de haber algo de patológico en todo eso, debe haber algo de morbo y una cereza de hollywood haciéndome creer que maduro. 
Creo que me empujaron tan fuerte que pasé de largo demasiado rápido demasiadas cosas. Y pienso que al whisky definitivamente lo inventó alguien con el culo lleno de preguntas. Ni con una minipimer se procesan tantas cosas juntas.



viernes, 10 de agosto de 2012

Lepus

Te veo navegando agua arriba por un río, en poco convincentes aguas claras. Te veo aceptando cada salpicadura dolorosamente y veo a cada palada llevarse toda la magia que la energía quiso poner en tus venas y en tu electricidad tan intensa.
Albergo tal vez la esperanza de que, como el Capitán, saltes del bondi para volar... para ser amo del aire. Como buen conejo, te veo olfateando pequeñas bocanadas de aire que viene del futuro, con presagios que susurran que debes apreciar la yerba que crece tan verde hoy. Pero la perfección reside mucho más adelante. Tanto, que se disipa el camino, y pierde hasta el más astuto en enredos construidos por fracciones de tiempo, por días, por ciclos, por pura expectativa. 
De todo, parece haberse dado más importancia a la lluvia de "por qués" que llena un mar donde se ahoga el frustrado, el envidioso, el solidario y el amable. Un mar donde se ahoga el espíritu.
Pero vos, que realmente te preocupa volar, vivís atormentado de un "qué"... para dirección, para motivación, para causa.
Dudás, pero en el fondo sabés que el "por qué" no sirve para encontrar sentido a las cosas, sino para dejarnos tranquilos. Un justo y auténtico "qué" por el contrario, una pregunta que nunca estuvo en nosotros, una respuesta que parecemos no entender, puede hacer correr el río hacia arriba.

martes, 19 de junio de 2012

Galleta

Somos un par de giles que en el extremo final de una recta que parecía tener todo el sentido, nos dimos cuenta que no fue así, que nada pasó y que en realidad los abrazos más dulces se dan con el rocío...
Tus ojitos son más tiernos mirando hacia el suelo, tus barreras ya no están cuando cae el telón del teatro en donde todos pueden hacernos mal, y me atrapa.
Te llevo para siempre conmigo, y en algún momento... te voy a encontrar.

martes, 12 de junio de 2012

Gylfi y los Ases.

Había escuchado que hay algo escrito, pero no todo. Que en los más escandalosos detalles de una gran pared de concreto se expanden las grietas, gloriosas que buscan solo ser más grandes hasta colapsar el todo que odian, que les da sentido y que junto a un elemento extraño, las compone...
Puso cierta atención en la caída de la nieve sobre un suelo frío, intentando entender como algunas reglas matemáticas se traducen tan fácilmente a lo que nos rodea y escapan resbaladizas de un mundo de azares odiosos de la insignificante naturaleza. Tal vez la furia y la osadía de un copo pudiera provocar una avalancha...
No tengo muy claro si en algún momento escapó de los divinos encantos del elfo de las tentaciones, o si quiso refugiarse en uno de esos detalles de nuestra inconmensurable humanidad, para volverla más humana aún. Es posible, no probable, que un grande entre grandes no sea advertido... es posible e improbable que el genio vuelva a su aplastante naturaleza de incomprendido.

domingo, 3 de junio de 2012

Yo, para armar (refrito)

Solía verte… solía mirarte y pensar… lo pequeño en tu camino lo imposible para mí. Y cada una de las ondas de tu pelo y cada una de las risas de tus labios y cada pedacito de tu voz, y vos, que no eran míos ni por el segundo más corto de los segundos, se me caían encima como espejos que no dicen la verdad. Y como sin querer caí otra vez… atado en las cuerdas de tu encanto perdido en lo que decís y casi sin poder pensar en todo eso que hacías latir, casi sin encontrar otra respuesta a lo que siempre pregunté, casi sin querer vivir más que ese mismo segundo, más corto que todos los segundos, perdido en vos y con la mente en el bolsillo.

sábado, 2 de junio de 2012

La rueda de la fe

Al margen de la summa, entiendo que hay una razón mayor para pensar en la existencia de Dios: el sentido del humor. Cuando el muy copado nos puso sobre la faz de la tierra, nos dejó las cosas lo más sencillo posible. No es complejo moverse, aunque algunos paguen por ello, no es complejo calmar la sed, aunque algunos deban hacerlo con aguas finamente gasificadas y otros con charcos podridos, y no es complejo comer... aunque algunos paguen por quitarse de encima todo lo que estibaron mientras otros duermen para calmar el dolor de panza y den la vida por un cacho de pan.
El verdadero drama está en las oportunidades. Vos tenés la oportunidad de esto... de esto otro, y lo de más allá. Claro, si, no necesito demasiada explicación. Pero... la realidad, (y en este punto hay que decir esto que tan poco sobervio suena y tan bien hace a los oídos de los ipócritas: "al menos eso entiendo yo"), dice que hay una unica oportunidad. Una sola que se desvanece cuando tomás decisiones, cuando te levantás a la mañana y cambiás tu vida o cuando dormís hasta las doce y estás todo el día con cara de "hoy no hice nada, pero no pasa de mañana".
La puta madre, hay una sola oportunidad y no hay tiempo para pensar demasiado... ni siquiera hay tiempo para pensar. Hay una sola y ahí vos tenes que decidir si tu vida va a correr por un camino o por el otro.
Claro, super fácil si uno está frente a un tablero de monopoly, pensando si comprar los tres de tennessie o dos de tablados, o si en realidad te vas al pingo porque caíste en cana. Todos nos reímos, no hay dolor, nadie sufre, y justo ahí aparecen tus especativas, tus ganas, tus deseos de ser un poco más, salís, ves, "carajo mierda el mundo no es tan pañuelo", que si yo soy de acá que si yo soy de allá... y te perdés en un día a día que se come el objetivo como si fuera sandía en un día de cuarenta y pico de grados.
La inercia de los días, la presión, ansias de superar todo lo que venís haciendo sabiendo que lo podés lograr si te esforzás un poquito más, más calor, te meten en una rueda que no para y no para y no va a parar... Que si sos bueno, que si no tanto, que si dijiste o no dijiste, que explotás.
Entonces, como de atrás de un arbolito de una calle, de un barrio, de una ciudad que no sabés ni como pomo se llama... se aparece ella y te conecta de vuelta a lo simple, a los miedos antiguos, a las alegrías primitivas. Esas cosas que llenan un vacío que ni facebook ni twitter o cualquier vaina puedan llenar. Esas cosas son aire tratando de llenar una pileta, en la que todo el mundo está practicando un clavado olímpicamente mortal.
De una u otra forma, hoy es un día de felicidad, hoy es un día en el que las viejas alegrías vuelven a mi como si fuera un electroimán atrayendo pedacitos de limadura. 
Hoy, ya falta un día menos.

martes, 29 de mayo de 2012

The dark says good night.

Llegué a mi casa y me estabas mirando por un agujerito, con ojos cuestionadores de todo lo que se supone, no debía estar haciendo. Y es que en realidad no te puedo cuestionar nada. Todo lo hice mal yo, y como el alumno que aprende una lección por el peor de los medios posibles, tengo que bajar la cabeza y ni siquiera atreverme a pedir perdón.
A veces me pongo a extrañarte un poco, porque representas el momento, los colores y el viento que tan bien me hacían, y que no tienen pensado volver...
Pero al rato me acuerdo que calzo estos dos zapatos que armando mi destino, me engañan para pensar que lo armo yo, y te confieso, me dan algunas ganas de escaparme con vos. Ahí, justo ahí, es cuando aparecen tus dos ojitos, en donde sea, cuestionando lo que pienso y lo que siento y devolviendo un sermón oscuro, cargado de lágrimas por todo lo que no pudiste ser... y que está en esos mismos, mis dos zapatos.
De verdad a veces no puedo y todo me queda grande, todo es más complejo, todo es más turbio... pero ya sé, tus ojos vuelven a hacerme acordar que aún, para mí, las cosas siguen siendo, las cosas son... eso solo debería ser sobrar para ser feliz, ¿no?.

domingo, 27 de mayo de 2012

Ansiedad

A veces la tranquilidad se trata solamente de frenar la inercia que celosamente conseguimos en nuestra sinapsis, aunque no siempre es así. Hay algo que se va corriendo, rápido y escurridizo todos y cada uno de los días en que me despierto y el cerebro conecta. A punto de verlo todo el tiempo, sé que anda por ahí y hasta parece manejar mi tiempo en un océano saturado, color pienso mucho y no hago nada.
La tormenta azul nerviosa que a veces trato de calmar cansando al cuerpo, para que el cerebro no tenga asiento cómodo para ponerse a maquinar sus extraños planes de insomnio que me lanza todas las noches desde aquella noche, se viene cada vez con más alertas. De todas formas tengo que reconocer que ya no me atrinchero tanto a pensar a plazo fijo, y miro un poco mas el sol, disfruto del olor a pasto recién cortado y me cuelgo los ojos en un cielo ilusionista.
No controlas las aves, y no... ningún día lo harás. Solamente tengo un par de riendas y pedazos de algún viejo manual para saber como no enloquecer con lo que no puedo manejar. No siempre es sano tratar de husmear constantemente en el futuro... A veces conviene dejarlo que venga como se le ocurra, porque como sea, habré de adaptarme, habré de estar mucho mejor.

viernes, 27 de abril de 2012

La Hire

En esos momentos en que nada es importante, excepto para vos, logré ser más rápido, la ira. Cuando nada se esperaba de mi, porque todos ya habían cansado sus pies de esperar, fui más sabio y el mejor, la ira. Cuando siendo el mejor, el mundo me dijo que puedo controlar todo salvo el frío, y que me retorcería de por vida por haber dejado atrás una de las pocas cosas que importan en la vida, exploté desde el infierno en llamas, para derretir hasta al diablo y no ver más que a donde iba, la ira. Y cuando todo parece haber llegado a una cierta armonía, cuando todo parece bueno, cuando todos parecen sonreír... no voy a dejar de aplicar la receta para saber, para ver, para caminar con la seguridad de intentar hacer las cosas mejor, y hoy más que nunca, más que en todos los momentos difíciles, más que en todas las lágrimas... la ira.

domingo, 22 de abril de 2012

It makes me wonder

Una tarde, luego de liberar a un pez y verse reflejado en el agua dulce, que parecía aceite por la mezcla de luz y oscuridad, un joven sin misericordia se dirigió con pesar a su hogar. Pensaba en lo injusto de las cosas, de los pesares que lo aquejaban, y en el dolor del corazón.
Justo después de bajar de su bote, una hoja cayó entre sus ojos grises y cansados. Vino solo a decirle que de lo ínfimo de su existir, de lo intrascendente que sería su pasar y que lo máximo que podría hacer es seguir caminando inerte, frente al suceder de las cosas. Luego, solo dijo que ella se disponía a pudrirse en el suelo, tal y como estaba escrito.
El joven la levantó, y la llevó a su hogar, fingiendo haber sido convencido de realidad alguna...

lunes, 9 de abril de 2012

Construyendo un imperio

Me pasé amaneceres y amaneceres tratando de ver cómo desperdiciaba mi vida de la mejor manera. ¿Quién es el que realmente toma decisiones? ¿Habrá alguien que las tome, él... de verdad?
El mar, viejo amigo íntimo de las montañas que siempre me protegieron, ahora se presta para darme algún consejo de vez en cuando. Pero no son como los susurros de las laderas abarrotadas de verdes árboles... no. Esta vez el discurso es más melancólico, es más solitario, es más envejecido. Será que por no ser menos ante las fábulas de la vida, que siempre se burla del mar y las montañas, quiere aconsejarme que el pragmatismo que tanto me ha costado cultivar, debe irse al fondo del averno.
A veces me pongo a pensar si la experiencia te hace más sabio o más estúpido,  y si realmente está mal no tropezar dos veces con la misma piedra.
Salud, con sangre sudor y muchos huevos...

jueves, 5 de abril de 2012

Ícaro´s dream

En realidad, he recorrido más de lo que podría en mi vida. En realidad, no todo lo que hice lo hice yo. Con más memorias que años, como una fracción de numerador mayor y sin ningún común denominador... veinticuatro sobre uno, y contando...
El Indio lo sabía, hay caballos que mueren potros sin galopar... y no veo aún que esté brillando.
La hipersensibilidad es como estar expuesto a una tormenta solar que te va quemando de a poco, pero cada vez más intensamente. Encontrar con quien hablar de ello no es normal, o al menos, común. Pero las caricias de gente así, son como las de quien se calcinó al sol... arden al que las da, arden al que las recibe. El amor, está ahí, después cada cual hace lo que quiere con el. Lo fabuloso es que nos damos el lujo hasta de interpretarlo, como si tuviésemos autoridad... que tupé.
El más osado de todos los osados, el más brillante de todos los brillantes, el más irracional de todos los intelectuales no cayó por rozar el mar... cayó por intentar llegar al sol. Lo que se consiga o no, eso... eso es coyuntural, intrascendente. Hay cosas que de verdad importan en el camino.
Al fin y al cabo, todavía no aprendí a no ser humano, y siempre, pero siempre viene bien el calor de una reivindicación de la gente que uno quiere, por más que no te hablen y por más que pienses que ya no te escuchan, que no te ven...
De a poco y como Luzbelito, voy aprendiendo a estar solo, porque ya se que el día va a llegar...

domingo, 1 de abril de 2012

Toco y me voy.

[...]Somos de un lugar, 
santo y profano a  la vez[...]
Tanos, gallegos, judíos, criollos, 
polacos, indios, negros, cabecitas... 
pero con pedigree francés...

La Argentinidad al Palo, Bersuit.

Calles grises, mentes pobres, y la luz de la creatividad, de la sensibilidad alojadas en un pequeño momento de sencillez que se desliza como la mejor cadencia de una melodía que parece hacerte tambalear la cabeza... que parece meterse en tu armonía, en tu ritmo y que no te suelta. 
La ambivalencia de un futuro que ya vi... esa cruz me viene porque me llevo a mi a donde voy, a donde vaya siempre. Repito entonces mi historia, nuestra historia a cada paso, a cada segundo y cada vez que puedo me pongo un poco violento, un poco pacífico y un poco tranquilo... inerte tal vez. 
La pasión me va a acompañar hasta que llegue, te encuentre y te diga que te subas a mi tren, porque detrás de tanta parafernaria, hay todo un mundo por descubrir...

jueves, 29 de marzo de 2012

Say (las piernas más bonitas)

Causa y efecto. El azar, oh lógica divina y algo más, supo hacerme una serie de preguntas indecentes, personales. Preguntas que no se le contestan a nadie, y que encontré tan sorprendido como feliz que moría en deseos de contestar; y contesté. Como siempre que las cosas me superan contesté, y contesté mal. 
Eso, todo eso, no importa ahora, porque está hecho. Te di la bienvenida a mi lado oscuro, pero nunca te dije a dónde estabas yendo. Te dije que era complicado, pero nunca te dije que no tenía solución. Te traté de salvar antes de caer y casi queriendo encontrarte sin que nunca te hubieras perdido. 
Entre la oscuridad se me aparecen algunos recuerdos, algunas palabras, alguna frase que ya no me voy a poder olvidar.
Suelo caer en preguntas indecentes, igual que vos, sabiendo lo mismo y sabiendo del deseo de contestarlas. Tanto que ni se les da la posibilidad, pobres preguntas, de enunciarse completamente.
Solo queda un poco de poesía que no es mía para disfrutar de que otro le ponga palabras a las cosas. Que las saque de la cajita de cohíba, esas de madera... y pensar, no tanto, prometo intentar.


[La Renga. Dioses de Terciopelo]

Cuándo el cielo cuelgue a tu alrededor
y la tierra se abra otra vez
cuándo haya huido ya el último tren
conmigo te llevaré

Cuándo el agua bese el temblor de tus pies
y la muerte baile a nuestro alrededor
cuando todo sea olvido otra vez
yo te recordaré

Sólo el amor sostiene el deseo
de ese torbellino en tu corazón
nada lo detiene destilando fuego
en tus ojos llameantes yo veo el sol

Sólo el amor sacrifica tu anhelo
todo el caramelo cristalizó
sueño de dioses de terciopelo
pidiendo que sólo, sólo salves tu amor...

Sólo el amor sostiene el deseo
de ese torbellino en tu corazón
nada lo detiene destilando fuego
en tus ojos llameantes yo veo el sol

Sólo el amor sacrifica tu anhelo
todo el caramelo cristalizó
sueño de dioses de terciopelo
pidiendo que sólo, salves tu amor...

Cuándo seamos alimento de la estrella por venir
y en la basta soledad se haya tenido que perder
cuándo ya no exista el lugar en donde estés
yo te encontraré

viernes, 2 de marzo de 2012

Valium

[...It doesn´t make a difference if we make it or not...]

La ansiedad, la ira, todas esas ganas de controlar el tiempo. No todo lo controlas y no todo te controla. Vivo pendiente del puto equilibrio que no hace más que atormentar. Desearía no haberme arrepentido de nada dentro de unos años, porque esa raíz cuadrada que me mata, que siempre me mató, la de dos, me lo va a recordar para siempre.
Cuando nos dan la fuerza para hacer las cosas, deberían acompañarla con un papel que dijera para qué hay que hacerlas. Así, cuando se está en el medio de la noche, en bajada y sin frenos, no tomaría más que meter la mano en el bolsillo, leerlo y recordarlo todo. Recordar hace que la sangre corra. El recuerdo tiene fuerza propia... transporta hambre. Pero nadie nos da ningún papel. Tal vez por eso acumulo tantos en casa, uno encima del otro, y del otro y del otro, hasta que se hacen tantos que no se ni de donde salieron. 
Estoy dejando ir varias cosas, con mucha calma y sin ansiedad. Estoy dejando ir a muchas gentes, con mucha calma y sin ansiedad. Debería ordenar mis papeles, calmado... sin ansiedad. 

martes, 28 de febrero de 2012

Isengard

El muy oscuro señor de las mil luces se sentó frente a su ventana. La brisa que corría movía las hojas de un par de plantas que cuida celosamente, que lo aferran a la tierra de al cual proviene. Fue entonces cuando debió levantarse, o tal vez fue más tarde... Alrededor de la mesa habían unos cuantos pares de medias limpias, pero solo tomo uno y un par de remeras, para meterlas en un bolso.
Dijo "me voy", pero no creo que lo haya escuchado nadie. Tomó la mano del cantor, le contó su suerte y se dirigió al sur. La mente en blanco durante un tiempo que pareció mucho menos del que en realidad fue y solo unos pocos murmullos y peligros sobrios que no amenazaron con resolver nada.
Allá a lo lejos, el faro de la torre le iluminó. Absorbido un tiempo se dejó llevar por el reloj y las medicinas sanadoras del antiguo arte misterioso.
Ya es hoy cuando volverá...

sábado, 25 de febrero de 2012

Una casa con diez pinos

A veces necesito refugiarme. Correr un poco hasta sentir que dejé todo atrás. Supongo que será alguna manera de pensar que todo va a estar bien. Alguna forma de decirme que en definitiva todavia existe gente que me proteja un poco. Ha de ser como esa manía que tengo de abrir la heladera aunque no vaya a buscar comida; no se por qué, no se en qué pienso cuando lo hago, pero lo hago. Como una especie de desconfianza de lo que haya allí dentro.
Aunque no mucho, estoy un poco más tranquilo. Debe ser que sé que no me equivoqué tanto. Que en realidad puedo no sentirme tan culpable de algunas cosas.
Parece que si el mal es mal para todos, es menos mal. Que si la culpa es un poco de todos, en realidad no es de nadie. Pero a la gente le caen bien los culpables. Los culpables son dominables, se cree que hasta puede llegarse al punto de subyugo total.
Bien, no me siento así. Por ahí un poco desepcionado de gentes que uno creía diferente... pero ahi está el cartel de neon que te da la bienvenida a la realidad. Facking inocencia disfrazada con cara de "comprendo Ben".
Así las cosas, ayer sentado frente a un libro, decidí cerrarlo y correr. Corrí, corrí y corrí y llegué al lugar en donde puedo sentirme un poco más tranquilo. Llegué al lugar en donde encuentro algun pedacito de mi para llevarme... de esos que siempre me voy olvidando en el camino.
Al final, por alguna paradoja de la vida mezclada con el sentido del humor del barbudo, siempre mi lugar está hacia el sur.

lunes, 20 de febrero de 2012

Da igual.


Well, I just got into town about an hour ago 
Took a look around, see which way the wind blow...

(The  Doors) 


Indistintos, gente de mierda, vulnerables, luminosos, buenos amigos... abundan todos. Solo depende los lentes que te pongas para salir a caminar. Es triste a veces, es normal al rato y luego da exactamente lo mismo. 
En definitiva, estas solo. Y el mundo se empeña en mostrártelo, aunque no nos gusta verlo. Por eso hacemos concesiones, por eso nos resignamos a ser otra cosa. Pero está bien, al final, da exactamente lo mismo. Cambiá, no cambies, volvé a ser lo que eras o mejorate, es igual.
No es que el mundo no entienda de razones ni de azar, es que al mundo simplemente le importa un pomo entender.

sábado, 18 de febrero de 2012

Whisky

Estoy aterrado, ebrio y sin sueño. Te extraño. Tu pelo se quema delante mio cada tarde, minuto tras minuto. Estoy perdido, pero acá estoy, no me fui nunca. Entonces ya se que no me van a encontrar. La vida no nos hace nada, la cagamos nosotros solos, y ningún imbécil puede meterse en lo que pienso. Ahora que los ojos me empiezan a pesar, y ya no detecto tanto las delgadas tramas de lo superficial, tengo la lucidez para esbozar un par de cosas. La ira me volvió a correr por las venas. La ira nunca debió irse. El mundo es una sarta de colosos envenenados que te agarran de un brazo y del otro, de los pies, te atascan, te desaniman, te sacan la fuerza. Arremeter, arremeter y no cesar hasta aplastar a todos y cada uno de los átomos de piedra, con la mirada centrada. El que cae y no se lleva la mierda consigo, cae estúpidamente.
Mañana voy a saber si mi sangre aún corre espesa, o solo estoy alucinando. Las invocaciones no fallan cuando hay que explotar.
En lo oscuro de la noche sigo viendo tus ojos, y por la quintaesencia de mi alma que me los voy a llevar.
No se a donde desvié el camino para terminar sentado acá, tomando agua para seguir despierto.

viernes, 17 de febrero de 2012

No juego más.

Antes de que el sol acabe con la noche, antes de que se quede seco el rocío del viento, antes de que me gane el sueño. No fue sino hasta un día tranquilo, quieto, que te vi. Y te veo igual que siempre, lastimada y defraudada alma que aprendió a pensar mal para acertar. Porque no creo que no tengas razón, es que no hablo. Debo decir sin embargo, que mil iras volcánicas explotan en mi lado oscuro viéndote aceptar... viéndote resignarte a ser igual. Un niñato, o al menos parte de él, no deberían hacer mella en los pasos que diste adelante, y sin embargo, ahí estás. Te veo tristemente igual. Dejé muchas cosas atrás de un soplido y todavía algunas sujetan mi mano. Otras tantas las guardé en mi bolso y ya no voy a sacarlas de allí. Pareciera que uno de los acertijos, es que el tiempo es una máquina a la que hay que aprender a descomponer. Me quedo pasando un lampazo al salón del corazón, que yo solo ensucié.

domingo, 12 de febrero de 2012

Me fui por la tangente

Lo que se muere nos retuerce. Estamos cerca de las estupideces del otro y lejos de las cosas importantes. A veces me gusta levantarme cuando todavía queda bruma en esta, la ciudad de piedra, que me da asilo hace ya un tiempo, que parece inmemorial. Y lo hago con la única intención de oler algo parecido a casa. 
La soledad te hace ver el mundo desde abajo y querer respirar cada bocanada con algún sentido que encienda las luces del amanecer.
Hacer algo útil, hacer algo para mí, hacer algo por los demás (que siempre es para mi), o ¿qué? ¿Es que todos ya tienen resuelto por qué, por quién, cómo? Yo no, y aún temo que el día en que piense tenerlo resuelto dudaré de mi razonamiento y sospecharé que estoy cometiendo algún error. 
Hace frío por acá, y es en vano que los vientos gélidos intenten recordarme que nos podemos quedar helados en un momento, porque lo se bien... tan solo en un momento. 
Con una llama tan efímera, de un tan retorcido y débil fuego, no se quien pueda soñar con arder una hoguera... 
A veces también es conveniente dejar de lado el dramatismo, el realismo y clavarse un más en la cabeza. Aunque siga sospechando de mis conclusiones.