domingo, 21 de abril de 2013

Tres mentiras acerca de Natalia Biglieri

Aportando al registro virtual  un poco mas de material de extorsión futura y haciendo uso de genialidad ajena, los dejo deleitarse con un escrito de Gabriel Avalos.



TRES MENTIRAS ACERCA DE NATALIA BIGLIERI. 


-¿cuánto la deseas? preguntó Dios al hombre. El hombre contestó: ¡Oh mi Señor! Todo lo que tu sabiduría infinita quiera concedérmela. -¡Obsecuente! Le espetó Dios. -Sabes de mi amor misericordioso que nada lo niega y aún así finges de humildad en mi presencia. Si no puedes hablarme con verdad, tampoco serás digno de ella. Crearé para tí la duda, y en la duda eterna habrás de construir tus cimientos. Con esas palabras Dios condenó su propia existencia.

Primera Mentira

Natalia Biglieri se paseaba por los pasillos de la facultad de Derecho de la Universidad del Salvador con los senos desnudos. Bueno. No desnudos. Denudos debajo de esa ¿remera? ¿camisa? ¿poncho? Que importa. Un paso. Dos pasos. Tres pasos. Y al mismo compás sus tetas se movían de un lado al otro, de un lado al otro, de un lado al otro. Todos las vimos. Se asomaban. Los pezones se le animaban a la vergüenza en la mesa del bar de Chipi. ¡Cuánta belleza! Lo negas. Lo negaste otra vez hoy cuando hablamos por teléfono. Dejame pensarte desnuda. Regalame eso. Regalame algo. Conozco los tratados de estética. Ví ciento tres senos de mujeres retratados; escuché siete tetas rozar el abismo ¿Cuánto pesan? Todo dato merece acabar en las aristas. Nada detrás del todo. ¿Y cuáles son los detalles a tener en cuenta? MMMM en primer lugar... nada de estudios analíticos... nada de ensayos psicoanalíticos -ppssss-... una auréola, y dentro, otra auréola, y dentro, otra aureóla... y así... ¿no es acaso un espiral? La circunvalación es la figura geométrica por excelencia. No se agota en aristas. En espiral se consigue el infinito. Así los pechos de Natalia Biglieri. Infinitos. No. No. No. No son gigantes. No son minúsculos. No son turgentes y no son fofos. No son blancos, ni son chocolate. Ni azules ni rojos, ni verdes. Son dos. Número par que no se compite a sí mismo. Y Natalia no compite consigo misma. No son pechos impunes, ni pusilánimes. Son pechos arriesgados, desafiantes, observadores. Y observan. Te observan. Y en esa retórica frontal te interpelan. Son seductores, mimosos, saltarines y juguetones. Maleables, tersos, incorruptibles, altaneros, aguerridos y complacientes. Compañeros, borrachos, alegres, exhultantes, exiguos, extenuantes, emprendedores. Atletas, didácticos, mecenas, son censores. Son dos y no compiten. Son complejos, oblicuos, tentadores, rapaces, veloces, volcánicos -jamás bucólicos- jóvenes, cálidos, brillantes, rimbombantes, acogedores, trabajadores, apasionantes, apasionados, embriagadores, carismáticos, auténticos, alucinantes, extraodinarios, maravillosos. Son bellos. Dos bellos senos. ¡Ay! ¡Que belleza! Yo los vi. ¿Quién me lo niega? ¿vos? Natalia... Yo los ví. Los toqué. Los saboré. Los olí. Los sentí. Los besé. Los acobigé. Los entendí. Los amé. Y ay de mi alegría infinita. Infinita como tus tetas. Regalame tus tetas. Regalame algo. Regalame esta mentira, ¿no me ves mujer que estoy feliz?

Segunda Mentira

Natalia Biglieri observaba desde un rincón del aula 216 de la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Ahí estaba escondidita detrás de una puerta. Infiltrada. Hay veces en que la vida te regala la ventana sin cortinas de un vecino, la sintonización accidental de una señal de cine porno, y como en el caso de Natalia, la inesperada imágen de dos amigas consumiendose las bocas como impúberes colegialas en el aula 216 de la facultad de Derecho de la Universidad del Salvador. Eran las ocho de la mañana. Amanecía por Callao. Victoria y Rocío  caían los párpados extasiados. Natalia tragó saliba. Se saboreaban el cuerpo. Rocío extendió una lengua erguida y babosa recorriendole el cuello a Victoria. Victoria le abrió paso a su mano y la dejó descanzar entre el jean rasposo y el culito suave de Rocío. Lo acarició primero y lo apretó desgobernada después. Sus lenguas danzaban. Una le mordió el labio y la otra repondió mordiéndole el antítrago y lóbulo izquierdo. Natalia infló las fauces. Una gimió sedienta y la otra escuchó extasiada. Natalia apretó el picaporte de la puerta. Las pelvis vestidas se encontraban rítimicamente en un golpe de gracia. Victoria le estranguló los pelos de la nuca a Rocío. Rocío se dejó. ¡Que par de tetas monumentales victoria! Y nunca nadie volvió a colonizartelas como Rocío esa mañana. Rocío se asfixió en tus tetas. Natalia retrajo los dedos de los pies. El impune anonimato del voyerista que no compromete su cuerpo. Que maravilla. El panoptico de la cárceles para ver a los presos coger. Vigilar y Castigar y Tocarse. Todo el poder y toda la impunidad. Y toda la moralina sofista, para custodiar el deseo de lo prohibido. Que morbo. Que morbosa. Natalia. Cuánto morbo. Y cuán permitido que lo tenías. Esa es tu bendición de mujer. Si hubieses sabido que nosotros te observábamos a vos. En todo acto sexual se reivindica un poder. Hay una relación dominial que rige a las partes. El señor y la cosa. ¿y de dónde es que viene esta erotización que gernerais vosotras mujeres cuando os tocais tiernamente? En la dialéctica del amo y el esclavo, el primero resulta el único condenado a su condición. El esclavo puede dejar de ser esclavo. Desde una lógica falocéntrica la mujer que coloniza sexualmente a otra mujer, opera, respecto del hombre -en tanto que amo- como el gallo en la riña; como los gladiadores en la arena romana. Exita al Amo porque su cosa no es más que una extensión de sí mismo y de su dominio. Una conquista por extenso impeium. -Mi victoria es suya dominus. Dice el esclavo. -Ensancha las arcas de mi poder y serás libre. Promete el otro. Victoria. Gloriosa Victoria con tus testas asfixiantes. Natalia observó la determinación de Rocío al imprimir los incisivos dichosos sobre ese par de tetas, y acompañó el movimiento con el pellisquito suave de su clítoris. Nunca nadie te dará tanto placer como vos misma aquél día. Gobernate. Mi dómina. Dómina mia. Lo erotico es la dignificación del sexo a través de la fantasía y la cultura. Pero ustedes mujeres impías fueron eternamente reales. Aquella mañana en el aula 216 de la Facultad de Derecho de la Universidad del Salvador está registrada en la memoria agradecida de José, José, Christian y la mía. Ahora, en la de cada lector.

Tercera Mentira

Hoy te mentí. De nuevo. Te dije que te había escrito un cuento. Tal vez este. No era cierto. Tuve intenciones en algún momento. A veces tus palabras me hacen hacer cosas. Ahí. Ahí fue. Cuando nos vimos en Buenos Aires, en febrero. Hacía calor. Me propuse escribirte para retarte. Para interpelarte, ¿y quién soy yo para interpelarte? Dirás. Me gusta interpelarte porque quedás como indefensa. También me gusta mentirte porque adoro la reacción de tu falso enojo cuando me descubrís. Tanto te pensé. Tanto. A veces dudo que mis palabras, mis interpretaciones sean genuinas. ¿Acaso te he inventado? ¿Acaso no inventamos a todos? Me he creado una falsa vos en la que pienso que el universo es posible. Me decepcionás. Todo el tiempo me decepcionás. Se ha transformado en un estado inalterable que se ejecuta infinitamente con tu condición de ser.  G R I T A R T E. AHAHAHAHAHAHA!!!!!! ¿me escuchás? ¿y quién soy yo? Dirás. Me exhaspera. Me exhasperás. Y te disfruto amargamente. Así me hacés. ¿me escuchás? Yo pensaba que el mundo se arrodillaría ante tus pies de leopardo. Pero vos parecías más preocupada por tus pies de leopardo ¡que indignación! ¡que impotencia! ¿qué estás haciendo? ¿qué te estás haciendo? Ay tus ojitos lindos. Alicaidos hacia los lados <   >  y esa vez que te paseaste con las tetas desnudas por la facultad. ¡Que belleza! Hoy me lo negaste de nuevo. Regalame eso. Regalame algo. Una mentira, dos mentiras, tres mentiras y así. Hablemos así. Mientiendo. Hablar con vos es desaparecer el contorno de las cosas. La firme convicción de la mentira. Tu mentira y tus tetas. Esas no son mentira. Mi yo pensando un vos que no es. Tus tragedias de amores que no son, y que siempre son. ¡Ay! volví a enojarme con vos. Ya no puedo escribirte. Ahora no quiero. ¿para qué? Si siempre hacés lo que querés. Caprichosa. Y cómo me gusta consertirte. Yo ví nacer una reina. Pero para gobernar hay que sacar el ojo del sócalo ¿interpelarte entonces? ¿para qué? No sé qué mentira es peor. La tuya que te conmina a la tralla y al costal, o la mía que piensa que no te pertenecen. Vayan ahora unas palabras sinceras: no me des nunca la razón. Al menos mentime.-

miércoles, 17 de abril de 2013

Soleil


Me pienso en un paseo bajo el sol que hace solo tres días comenzó a bañar las costas del Ródano. Una larga caminata de casi una hora hasta mi casa y una serie de versos que reconfortan y suman aun más alegría al canto del agua contra las bases de los puentes. Intercambio miradas con gente que no conozco y pienso… somos lo que somos, pero también lo que no somos en un mismo e igual momento. Necesariamente, como la gravedad, nos proyectamos hacia y desde ojos ajenos, extraños, embriagados en juicio constante…
Pero yo igual camino tranquilo. Hay cosas de las que ocuparse, empezando por cada uno. Empezando por la libertad, que nos anula en la ironía de una lluvia de chances y caminos, paralizándonos a cada segundo del minuto más efímero, en el instante más insignificante e intrascendente que se pueda imaginar… tan importante es todo para mi.
Llego a casa entrecerrando los ojos. Evita ahora mismo que tranquilicen esos ojos ajenos que deberían asustar por decir lo que no sos, por aprobar lo que no sos… no te engañes.

viernes, 22 de marzo de 2013

Paradoxe

No mi amor, hoy no hay presión. Aunque a veces me pongo a pensar que cada vez el espacio es menos, cada vez hay menos torta para repartir. Tampoco, mi amor, no hay mas gente dando vueltas con ojos que valgan la pena ponerse a mirar, salvo esos que el tiempo ya te dirá.
En esta noche que no termina más, las cosas se van complicando, se van perdiendo las luciérnagas que supieron ser grandes farolas de hierro iluminando el camino a lo bueno. 
Y sin embargo, no hay presión. Es por eso que hay que sonreir y no hacerle caso al tipo que te habla por ese parlante de efecto idiotizante. 
Y aunque la libertad sea esa paradoja de odiosa multiplicación de opciones y eso te complique y te anule en el vacío mas irrisorio face à l´universe,  no te bebas el producto, pero si el escarmiento.

domingo, 3 de marzo de 2013

Long away

Te aprieta la garganta, estas nervioso y pensás más de la cuenta. El corazón sigue susurrando... ya no es soportable, ya no más.
Indescifrablemente no hay cómo tender un cable desde acá... las radios están encendidas y reciben a diario códigos del frente. Pero nada termina, todo sigue una brusca vuelta que siempre es hacia adelante.
Los únicos buenos filos, los únicos extraños del mundo de al lado eran para lastimar.
No sabía si algo no estaba perdido.

Tanto así que dejé que dudaras de mí. Ni por el más mínimo segundo debiera haberlo siquiera pensado.
No encuentro mejor aliado, no tengo mejor amigo y no busco mejor amante. Solo sé que a veces, me confundo al señalar.

martes, 26 de febrero de 2013

Buenavista

"...toda una señal,
en la calma aguarda mi alma..."


Con la sensualidad de las palabras lo conquistó la más novata de las alquimistas herederas. Jugó un poco mientras tuvo todo bajo control. Mas luego vino a darse cuenta que había creado algo más fuerte que los dos... había invocado antiguos conjuros y fórmulas que no tenían vuelta atrás. 
Y así, entre incomprensión y pocas palabras, aun hoy se recuerdan y buscan otras dimensiones menos densas para andar. Otras dimensiones menos cargadas de sentido y saturadas de calma.

viernes, 8 de febrero de 2013

El sitio olvidado de Sebastopool.

Nada. Hora tras hora de absoluto desierto. El viento está cada vez más frio, el aire pesado y la nieve cae en una emboscada a eso de las 3 y media de la mañana.
Ya tampoco un olvidado lugar me agita. Estoy calmado hasta la médula. No hay una parte de mi que piense en moverse el centímetro más innecesario.
No pienso, no siento... vine a dejar de existir un rato, flotando en el tiempo. Quisiera caer hacia un lado, y no lo hago; quisiera caer hacia el otro y tampoco, porque se que la motivación nace adentro y aunque se esconda, no puede salir de donde está. La voy a encontrar con nada más que yo.
Eventualmente el tacto se vuelve distinto y salto un poco. No debe haber refugios para encontrar lo que busco, no hay paradas en el medio del camino ni tampoco un bunker para esquivar los misiles del ataque de los minutos.
La dimensión del silencio cobra sentido y cada tanto llama a ser destruida por inútiles sonidos que se pierden al instante... ella no quiere más que mostrarme todo lo que no veo, ella no quiere más que agonizar de sentido, ella no quiere más que acompañarme.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Réserve de propriété.

Al fin y al cabo, y luego de muchos "petit a, petit b", acepté lo inevitable: solo nos pueden salvar unos 4 o 5 multimillonarios, a los que se les chifle el moño... y tal vez peor que eso, solo produzca otro ciclo. 
En realidad aunque quiera uno escapar, la posta, necesitamos mucha más acción de lo que Pappo nunca imaginó. El tema es ¿quien tiene ganas de emprender un trip, si no le traen un garante -quien empeño de culo mediante- le asegure que hay otro camino posible. 
Yo veo... si las uvas siguen verdes por ahí me anoto.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Solsticio de invierno II (Requiem)

A vos me llevaron, de vos me fui. Parecés encontrarme en algún momento de soledad, de silencio, cuando pasa la brisa y susurrar.
A vos volví todas las veces, a descansar de una vuelta que acaba en vos...
Porque me fui tantas veces, tantas que volver es adictivo... espero que en vos, de una vez y para siempre, encuentre la forma de no volver a partir.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Solsticio de invierno I

Qué problema...? tengo los pies sobre la tierra y puedo verlos desde abajo. Este sueño de antes sigue viniendo a mi. Que problema... tengo los pies sobre el suelo y no se ni siquiera si la música que me gusta me gusta, si las cosas que leo me las acuerdo... ni si conozco a alguien...
Que problema, este sueño de antes sigue viniendo a mi. Muchas veces, lo cual complica las cosas, porque tengo que abrir la puerta repetidas veces, llega siempre, sonrío y lo invito a pasar.
Qué problema...? el panorama está resuelto, lo inmediato aun no y el futuro lo tengo guardado en un cajón porque últimamente tengo muchas cosas en qué pensar, como para estar preocupándome por imprevisibles...
Sería bueno mandar todo lo de atrás para el costado: nos hace ser lo que somos. Entonces, dejaría uno de ser lo que es, para ser cualquier otra cosa... pero que problema, el tiempo sigue pasando y siempre hay cosas atrás, y al costado... al costado no siempre hay lugar. Alguno se me debe haber adelantado y ocupado todo el espacio, para probar un par de veces sobre la marcha.
Que problema... ya me dio sueño de vuelta.

domingo, 11 de noviembre de 2012

The song remains the same.

La calidad es calidad. Una vez tuve este sueño loco en el que todo permanecía igual el tiempo suficiente como para que yo me diera cuenta de que ahí estaba; que yo agotara todos los caminos, para después volver. 
La magia azul de una mujer, el abrazo de unos padres, la buena vibra de la verdad contada a un mejor amigo, la fuerza que se multiplica con un hermano al lado... 
Dentro de una habitación vacía sigue habiendo cosas. ¿Para qué me sirve la verdad si te desprecio o te amo de todas formas? En mi sueño loco tuve la respuesta, la cual no desea ser recordada.
Al fin de cuentas, para qué decirla, si encima de tener razón habría de convencerlos de que la tengo... el que de verdad la tenga, no creo que gaste ni un segundo en convencernos. 
Siempre pensé al revés; siempre pensé que sería una falta de respeto no discutir hasta el hartazgo, hasta que realmente me convenzan... pero la teoría del licor dice que el tipo que realmente sepa solo se va a molestar en hablar cuando le plazca. 
En definitiva, siempre estamos en peligro, siempre nos acechan, siempre todo está por irse al quinto carajo porque la gilada es el mejor negocio que se le ocurrió a nadie jamás.

lunes, 5 de noviembre de 2012

When you´re a stranger

Unos ojos grandes y redondos miran y asustan al poeta intelectual de la ginebra... fuck you que en realidad es fuck me y todo vuelve a empezar. Pero esta vez hay algo que cambia y que vino cambiando exponencialmente desde el principio, pero cada paso no hace ver el camino sino cuando te das vuelta  a mirar... solo después de un rato.
La lluvia cae y todas las gotas vienen a mi, en busca de todo lo que tengo y que no pienso darle. 
Se bien que lo leen tus ojos redondos de morbo, solo para saber qué me atormenta. Bugs Bunny intelectual, viendo la soledad a lo lejos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

43 A.C.

Dosis de cinismo interminables... de sonrisas y rojo tiño respuestas que no quiero dar y que siempre fue más cómodo dar.
Hay que enojarse... hoy estas, mañana no... hay que enojarse. ¿O es que al fin toda la ira no es más que una pelea personal de un inmaduro con buenas armas y dialéctica convincente?
Hay que combatir, porque sino perdés, sino vos ganas contra vos, y eso nunca es bueno. Hay que pelear hasta las lágrimas, sino, te ganás... y no es bueno, no es feliz... no es bien; jamás.
Cuatro para las tres y me arde un ojo, cuatro para las tres y me duele el pie, cuatro para las tres y me muero en cualquier momento, y no "porque a mi me de la gana".
Dejar que las manos y los pies piensen, la cabeza es adolescente y el corazón platónico... no es bueno, no es feliz y no es bien, definitivamente.
Plagiando que las ideas sean a través de mi.

lunes, 29 de octubre de 2012

Irse


Alguna vez escuché por ahí, que hay gente que vive adentro de un termo. En efecto, no se trata de un termo de dos ambientes, ni de uno con grandes comodidades o lujosas piscinas en las que chapucear en los días de calor. Todo parece indicar que estos termos, dentro de los cuales extraños seres suelen habitar, no son más que una palabra no dicha, un desencuentro o simplemente la pereza.
Siempre pienso que la pereza no deja de atacarnos por los más variados flancos, y en verdad, no nos da respiro. Es que hoy, nos preocupamos tanto de nosotros mismos, que nos olvidamos de nosotros mismos. No, no he cometido ningún error de redacción. Nos olvidamos de nosotros. No hay televisión, no hay Internet, no hay pedazo de plástico globalizado que nos sirva de espejo. Y parece ser al mismo tiempo, que no hay manera de que lo entendamos.
Insisto en que la pereza nos gana la pulseada y nos arrebata lo mejor, se lo queda para ella y lo deglute sin que nos hayamos podido enterar. Es que señores: las cosas están ahí, esperándonos a que seamos protagonistas de una maravillosa orquesta que toque exclusivamente para el deleite de quien tenga la sensibilidad suficiente, de quien sea capaz de percibir su majestuosidad: nosotros.
Hace ya tiempo alguno, que decidí que la solución era irse. Ya de joven, intuía que las cosas siempre estarían allí esperándome, y que era yo –como quien cambia de lente- el que debía descubrir todo lo que hay en escena. Casi como si mirase un cuadro tantas veces como fuera posible, desde los más variados puntos, y fuese descubriendo todo lo que faltaba de la vez anterior, y fuese viendo con más claridad lo que no veía previamente.
Irse es siempre una molestia, es una situación incómoda, es una circunstancia que nos obliga a realizar, en parte, algo que no queremos realizar, y que en verdad de cosas, no sabemos bien siquiera para qué lo hacemos. Ese es el principal mandoble que tenemos contra la pereza.
Yo me he ido dos grandes veces: la primera de bastante joven y la segunda, también joven pero ya más consciente de lo que estaba haciendo, al proceso al cual me estaba sometiendo.
Las reflexiones en mis idas, siempre convergen en el mismo punto. La verdad del asunto, es que las idas son importantes solamente porque existen las venidas. ¿Qué sería de una ida si no existiese una venida? Sería un proceso carente de sentido, un sometimiento total y absoluto a un sufrimiento que acabaríamos por no saber si es tal, puesto que está más allá de los límites pensables.
He aprendido que una de las cosas más terribles que tiene el proceso de irse, es el distanciamiento. Soy una persona fría en muchos sentidos; pero insisto en que no tenemos otro espejo que el otro, y no cualquier otro, sino el ser amado. El distanciamiento hace que aprendamos a amar, hace que aprendamos a que cada mínimo acto de presencia, aunque sea en sentimiento, sea sumamente valioso. Hace que sepamos que así como hay un principio, tenemos un fin y un turno para tocar en esta orquesta.
Ya estando lejos, muy lejos de casa, en mi segunda ida, caminado por las calles de una ciudad medieval de piedra, decidí escribir una carta. No un e-mail, no un mensaje de texto, una carta. Tenía en mi interior sentimientos que eran indescriptibles y que sin embargo, debían encontrar rápidamente a su receptora para que pudiera explicarse lo inexplicable de su esencia. Decidí escribir a quien esta segunda ida me había enseñado a amar. Decidí comunicarle, aparecerme por el segundo más corto de los segundos frente a ella, con la expresión más cruda de la desesperación de la distancia y llegar a su corazón.
Me apresuré a tomar mi bolígrafo negro, y escribí. Lo hice tan rápido, tan naturalmente y de manera tan visceral que apenas recuerdo lo que escribí. Sentía estar hablándolo y la emoción hacía vibrar cada una de mis células, era verdaderamente un sentimiento agridulce de cercanía y distancia.
Luego, apagué las luces, y me dormí…
A la mañana siguiente, muy temprano envié mi carta. Esta vez, no estaba feliz por saber que irse siempre nos hace estar más vivos, sino porque la ida me había marcado iluminadamente mi camino de vuelta, de vuelta a casa.

domingo, 28 de octubre de 2012

A river runs through it

"...I've got this light
I'll be around to grow
Who I was before
I cannot recall..."

Eddie Vedder -Long nights-



En las montañas aprendí la diferencia entre el bien y el mal, aunque la aplicación de ciertas cosas trae consigo el aprendizaje de una vida o dos. En las llanuras cosmopolitas, aprendí sobre la vida de los hombres, sobre la muerte de la gente que uno ama y sobre todo lo que uno tarda en empezar a ver. En la vieja península vinieron a mi dos cosas de considerable tenor: la primera, la intelectualidad que nunca busqué; la segunda, errores sobre los que pensaré hasta mi último respiro. 
Hoy lejos de todo, cada vez un poco más, parezco no poder parar de correr. 
Es que uno no puede declararse libre a si mismo, uno no puede definitivamente decidir en qué momento está suelto de toda atadura y tiene relajo para pensar sobre lo que lo rodea. 
Transcurrir sin presión, parece ser una encomienda para la cual no fui creado, y sin embargo no creo anhelar cosa distinta. 
Todas las tardes, me siento a tomar un mate junto a La Ansiedad y a La Bestia, y conversamos largo y tendido sobre su propia desaparición. Ambos me trajeron hasta aquí, pero ambos están hambrientos... les preocupa que no los alimente.
Todos los amigos, todos los amores, todo conocido y no tanto viene a mi encuentro al menos de manera crónica, a recordarme palabras, a recordarme besos, abrazos, silencios.
Pero en un último punto, y aunque haga esfuerzos, todo parece dar igual... no hay un plan, no tengo un plan. Mi muy ínfima mente aun no entiende cuál es el sentido de no saber nuestro propio plan, o no saberlo nunca... es un insulto a la eficiencia universal.
El cultivo intelectual vicioso, ocioso, tampoco es tan grato como siempre esperé, sin toda esa gente para compartirlo. Ni té o mate, ni vinos, ni cañas, ni siquiera un buen riff para soñarme estrella.
Afuera nevisca, y todo tiene más olor a casa, casi de abrazo.

sábado, 13 de octubre de 2012

Indio deja el mezcal


La receta anti agobio de una tarea sencilla, que no puede salir mal, hecha no tiene competencia. Es fácil estar tranquilo cuando uno tiene suficientes razones y ningún moro parece amenazar ninguna costa. Esos instantes en que parece que alcanzas ese algo, esos que duran dos minutos dos quintos y que después mirando por la ventana como llueve hacen que te desesperes como si se te escapara la gallina, no se a donde... esos instantes, son crueles. 
Insensatez... cantada en bossa queda tanto mucho mejor... hubo un tiempo en el que no sabía que estaba entrando en donde no debía... hubo otro más adelante, en el que lo intuí y hay hoy un tiempo en el que se que meto la pata con la claridad de una premonición en una mañana de nieve sórdida y así todo, no freno. 
Debe de haber algo de patológico en todo eso, debe haber algo de morbo y una cereza de hollywood haciéndome creer que maduro. 
Creo que me empujaron tan fuerte que pasé de largo demasiado rápido demasiadas cosas. Y pienso que al whisky definitivamente lo inventó alguien con el culo lleno de preguntas. Ni con una minipimer se procesan tantas cosas juntas.



viernes, 10 de agosto de 2012

Lepus

Te veo navegando agua arriba por un río, en poco convincentes aguas claras. Te veo aceptando cada salpicadura dolorosamente y veo a cada palada llevarse toda la magia que la energía quiso poner en tus venas y en tu electricidad tan intensa.
Albergo tal vez la esperanza de que, como el Capitán, saltes del bondi para volar... para ser amo del aire. Como buen conejo, te veo olfateando pequeñas bocanadas de aire que viene del futuro, con presagios que susurran que debes apreciar la yerba que crece tan verde hoy. Pero la perfección reside mucho más adelante. Tanto, que se disipa el camino, y pierde hasta el más astuto en enredos construidos por fracciones de tiempo, por días, por ciclos, por pura expectativa. 
De todo, parece haberse dado más importancia a la lluvia de "por qués" que llena un mar donde se ahoga el frustrado, el envidioso, el solidario y el amable. Un mar donde se ahoga el espíritu.
Pero vos, que realmente te preocupa volar, vivís atormentado de un "qué"... para dirección, para motivación, para causa.
Dudás, pero en el fondo sabés que el "por qué" no sirve para encontrar sentido a las cosas, sino para dejarnos tranquilos. Un justo y auténtico "qué" por el contrario, una pregunta que nunca estuvo en nosotros, una respuesta que parecemos no entender, puede hacer correr el río hacia arriba.

martes, 19 de junio de 2012

Galleta

Somos un par de giles que en el extremo final de una recta que parecía tener todo el sentido, nos dimos cuenta que no fue así, que nada pasó y que en realidad los abrazos más dulces se dan con el rocío...
Tus ojitos son más tiernos mirando hacia el suelo, tus barreras ya no están cuando cae el telón del teatro en donde todos pueden hacernos mal, y me atrapa.
Te llevo para siempre conmigo, y en algún momento... te voy a encontrar.

martes, 12 de junio de 2012

Gylfi y los Ases.

Había escuchado que hay algo escrito, pero no todo. Que en los más escandalosos detalles de una gran pared de concreto se expanden las grietas, gloriosas que buscan solo ser más grandes hasta colapsar el todo que odian, que les da sentido y que junto a un elemento extraño, las compone...
Puso cierta atención en la caída de la nieve sobre un suelo frío, intentando entender como algunas reglas matemáticas se traducen tan fácilmente a lo que nos rodea y escapan resbaladizas de un mundo de azares odiosos de la insignificante naturaleza. Tal vez la furia y la osadía de un copo pudiera provocar una avalancha...
No tengo muy claro si en algún momento escapó de los divinos encantos del elfo de las tentaciones, o si quiso refugiarse en uno de esos detalles de nuestra inconmensurable humanidad, para volverla más humana aún. Es posible, no probable, que un grande entre grandes no sea advertido... es posible e improbable que el genio vuelva a su aplastante naturaleza de incomprendido.

domingo, 3 de junio de 2012

Yo, para armar (refrito)

Solía verte… solía mirarte y pensar… lo pequeño en tu camino lo imposible para mí. Y cada una de las ondas de tu pelo y cada una de las risas de tus labios y cada pedacito de tu voz, y vos, que no eran míos ni por el segundo más corto de los segundos, se me caían encima como espejos que no dicen la verdad. Y como sin querer caí otra vez… atado en las cuerdas de tu encanto perdido en lo que decís y casi sin poder pensar en todo eso que hacías latir, casi sin encontrar otra respuesta a lo que siempre pregunté, casi sin querer vivir más que ese mismo segundo, más corto que todos los segundos, perdido en vos y con la mente en el bolsillo.

sábado, 2 de junio de 2012

La rueda de la fe

Al margen de la summa, entiendo que hay una razón mayor para pensar en la existencia de Dios: el sentido del humor. Cuando el muy copado nos puso sobre la faz de la tierra, nos dejó las cosas lo más sencillo posible. No es complejo moverse, aunque algunos paguen por ello, no es complejo calmar la sed, aunque algunos deban hacerlo con aguas finamente gasificadas y otros con charcos podridos, y no es complejo comer... aunque algunos paguen por quitarse de encima todo lo que estibaron mientras otros duermen para calmar el dolor de panza y den la vida por un cacho de pan.
El verdadero drama está en las oportunidades. Vos tenés la oportunidad de esto... de esto otro, y lo de más allá. Claro, si, no necesito demasiada explicación. Pero... la realidad, (y en este punto hay que decir esto que tan poco sobervio suena y tan bien hace a los oídos de los ipócritas: "al menos eso entiendo yo"), dice que hay una unica oportunidad. Una sola que se desvanece cuando tomás decisiones, cuando te levantás a la mañana y cambiás tu vida o cuando dormís hasta las doce y estás todo el día con cara de "hoy no hice nada, pero no pasa de mañana".
La puta madre, hay una sola oportunidad y no hay tiempo para pensar demasiado... ni siquiera hay tiempo para pensar. Hay una sola y ahí vos tenes que decidir si tu vida va a correr por un camino o por el otro.
Claro, super fácil si uno está frente a un tablero de monopoly, pensando si comprar los tres de tennessie o dos de tablados, o si en realidad te vas al pingo porque caíste en cana. Todos nos reímos, no hay dolor, nadie sufre, y justo ahí aparecen tus especativas, tus ganas, tus deseos de ser un poco más, salís, ves, "carajo mierda el mundo no es tan pañuelo", que si yo soy de acá que si yo soy de allá... y te perdés en un día a día que se come el objetivo como si fuera sandía en un día de cuarenta y pico de grados.
La inercia de los días, la presión, ansias de superar todo lo que venís haciendo sabiendo que lo podés lograr si te esforzás un poquito más, más calor, te meten en una rueda que no para y no para y no va a parar... Que si sos bueno, que si no tanto, que si dijiste o no dijiste, que explotás.
Entonces, como de atrás de un arbolito de una calle, de un barrio, de una ciudad que no sabés ni como pomo se llama... se aparece ella y te conecta de vuelta a lo simple, a los miedos antiguos, a las alegrías primitivas. Esas cosas que llenan un vacío que ni facebook ni twitter o cualquier vaina puedan llenar. Esas cosas son aire tratando de llenar una pileta, en la que todo el mundo está practicando un clavado olímpicamente mortal.
De una u otra forma, hoy es un día de felicidad, hoy es un día en el que las viejas alegrías vuelven a mi como si fuera un electroimán atrayendo pedacitos de limadura. 
Hoy, ya falta un día menos.

martes, 29 de mayo de 2012

The dark says good night.

Llegué a mi casa y me estabas mirando por un agujerito, con ojos cuestionadores de todo lo que se supone, no debía estar haciendo. Y es que en realidad no te puedo cuestionar nada. Todo lo hice mal yo, y como el alumno que aprende una lección por el peor de los medios posibles, tengo que bajar la cabeza y ni siquiera atreverme a pedir perdón.
A veces me pongo a extrañarte un poco, porque representas el momento, los colores y el viento que tan bien me hacían, y que no tienen pensado volver...
Pero al rato me acuerdo que calzo estos dos zapatos que armando mi destino, me engañan para pensar que lo armo yo, y te confieso, me dan algunas ganas de escaparme con vos. Ahí, justo ahí, es cuando aparecen tus dos ojitos, en donde sea, cuestionando lo que pienso y lo que siento y devolviendo un sermón oscuro, cargado de lágrimas por todo lo que no pudiste ser... y que está en esos mismos, mis dos zapatos.
De verdad a veces no puedo y todo me queda grande, todo es más complejo, todo es más turbio... pero ya sé, tus ojos vuelven a hacerme acordar que aún, para mí, las cosas siguen siendo, las cosas son... eso solo debería ser sobrar para ser feliz, ¿no?.

domingo, 27 de mayo de 2012

Ansiedad

A veces la tranquilidad se trata solamente de frenar la inercia que celosamente conseguimos en nuestra sinapsis, aunque no siempre es así. Hay algo que se va corriendo, rápido y escurridizo todos y cada uno de los días en que me despierto y el cerebro conecta. A punto de verlo todo el tiempo, sé que anda por ahí y hasta parece manejar mi tiempo en un océano saturado, color pienso mucho y no hago nada.
La tormenta azul nerviosa que a veces trato de calmar cansando al cuerpo, para que el cerebro no tenga asiento cómodo para ponerse a maquinar sus extraños planes de insomnio que me lanza todas las noches desde aquella noche, se viene cada vez con más alertas. De todas formas tengo que reconocer que ya no me atrinchero tanto a pensar a plazo fijo, y miro un poco mas el sol, disfruto del olor a pasto recién cortado y me cuelgo los ojos en un cielo ilusionista.
No controlas las aves, y no... ningún día lo harás. Solamente tengo un par de riendas y pedazos de algún viejo manual para saber como no enloquecer con lo que no puedo manejar. No siempre es sano tratar de husmear constantemente en el futuro... A veces conviene dejarlo que venga como se le ocurra, porque como sea, habré de adaptarme, habré de estar mucho mejor.

viernes, 27 de abril de 2012

La Hire

En esos momentos en que nada es importante, excepto para vos, logré ser más rápido, la ira. Cuando nada se esperaba de mi, porque todos ya habían cansado sus pies de esperar, fui más sabio y el mejor, la ira. Cuando siendo el mejor, el mundo me dijo que puedo controlar todo salvo el frío, y que me retorcería de por vida por haber dejado atrás una de las pocas cosas que importan en la vida, exploté desde el infierno en llamas, para derretir hasta al diablo y no ver más que a donde iba, la ira. Y cuando todo parece haber llegado a una cierta armonía, cuando todo parece bueno, cuando todos parecen sonreír... no voy a dejar de aplicar la receta para saber, para ver, para caminar con la seguridad de intentar hacer las cosas mejor, y hoy más que nunca, más que en todos los momentos difíciles, más que en todas las lágrimas... la ira.

domingo, 22 de abril de 2012

It makes me wonder

Una tarde, luego de liberar a un pez y verse reflejado en el agua dulce, que parecía aceite por la mezcla de luz y oscuridad, un joven sin misericordia se dirigió con pesar a su hogar. Pensaba en lo injusto de las cosas, de los pesares que lo aquejaban, y en el dolor del corazón.
Justo después de bajar de su bote, una hoja cayó entre sus ojos grises y cansados. Vino solo a decirle que de lo ínfimo de su existir, de lo intrascendente que sería su pasar y que lo máximo que podría hacer es seguir caminando inerte, frente al suceder de las cosas. Luego, solo dijo que ella se disponía a pudrirse en el suelo, tal y como estaba escrito.
El joven la levantó, y la llevó a su hogar, fingiendo haber sido convencido de realidad alguna...

lunes, 9 de abril de 2012

Construyendo un imperio

Me pasé amaneceres y amaneceres tratando de ver cómo desperdiciaba mi vida de la mejor manera. ¿Quién es el que realmente toma decisiones? ¿Habrá alguien que las tome, él... de verdad?
El mar, viejo amigo íntimo de las montañas que siempre me protegieron, ahora se presta para darme algún consejo de vez en cuando. Pero no son como los susurros de las laderas abarrotadas de verdes árboles... no. Esta vez el discurso es más melancólico, es más solitario, es más envejecido. Será que por no ser menos ante las fábulas de la vida, que siempre se burla del mar y las montañas, quiere aconsejarme que el pragmatismo que tanto me ha costado cultivar, debe irse al fondo del averno.
A veces me pongo a pensar si la experiencia te hace más sabio o más estúpido,  y si realmente está mal no tropezar dos veces con la misma piedra.
Salud, con sangre sudor y muchos huevos...

jueves, 5 de abril de 2012

Ícaro´s dream

En realidad, he recorrido más de lo que podría en mi vida. En realidad, no todo lo que hice lo hice yo. Con más memorias que años, como una fracción de numerador mayor y sin ningún común denominador... veinticuatro sobre uno, y contando...
El Indio lo sabía, hay caballos que mueren potros sin galopar... y no veo aún que esté brillando.
La hipersensibilidad es como estar expuesto a una tormenta solar que te va quemando de a poco, pero cada vez más intensamente. Encontrar con quien hablar de ello no es normal, o al menos, común. Pero las caricias de gente así, son como las de quien se calcinó al sol... arden al que las da, arden al que las recibe. El amor, está ahí, después cada cual hace lo que quiere con el. Lo fabuloso es que nos damos el lujo hasta de interpretarlo, como si tuviésemos autoridad... que tupé.
El más osado de todos los osados, el más brillante de todos los brillantes, el más irracional de todos los intelectuales no cayó por rozar el mar... cayó por intentar llegar al sol. Lo que se consiga o no, eso... eso es coyuntural, intrascendente. Hay cosas que de verdad importan en el camino.
Al fin y al cabo, todavía no aprendí a no ser humano, y siempre, pero siempre viene bien el calor de una reivindicación de la gente que uno quiere, por más que no te hablen y por más que pienses que ya no te escuchan, que no te ven...
De a poco y como Luzbelito, voy aprendiendo a estar solo, porque ya se que el día va a llegar...

domingo, 1 de abril de 2012

Toco y me voy.

[...]Somos de un lugar, 
santo y profano a  la vez[...]
Tanos, gallegos, judíos, criollos, 
polacos, indios, negros, cabecitas... 
pero con pedigree francés...

La Argentinidad al Palo, Bersuit.

Calles grises, mentes pobres, y la luz de la creatividad, de la sensibilidad alojadas en un pequeño momento de sencillez que se desliza como la mejor cadencia de una melodía que parece hacerte tambalear la cabeza... que parece meterse en tu armonía, en tu ritmo y que no te suelta. 
La ambivalencia de un futuro que ya vi... esa cruz me viene porque me llevo a mi a donde voy, a donde vaya siempre. Repito entonces mi historia, nuestra historia a cada paso, a cada segundo y cada vez que puedo me pongo un poco violento, un poco pacífico y un poco tranquilo... inerte tal vez. 
La pasión me va a acompañar hasta que llegue, te encuentre y te diga que te subas a mi tren, porque detrás de tanta parafernaria, hay todo un mundo por descubrir...

jueves, 29 de marzo de 2012

Say (las piernas más bonitas)

Causa y efecto. El azar, oh lógica divina y algo más, supo hacerme una serie de preguntas indecentes, personales. Preguntas que no se le contestan a nadie, y que encontré tan sorprendido como feliz que moría en deseos de contestar; y contesté. Como siempre que las cosas me superan contesté, y contesté mal. 
Eso, todo eso, no importa ahora, porque está hecho. Te di la bienvenida a mi lado oscuro, pero nunca te dije a dónde estabas yendo. Te dije que era complicado, pero nunca te dije que no tenía solución. Te traté de salvar antes de caer y casi queriendo encontrarte sin que nunca te hubieras perdido. 
Entre la oscuridad se me aparecen algunos recuerdos, algunas palabras, alguna frase que ya no me voy a poder olvidar.
Suelo caer en preguntas indecentes, igual que vos, sabiendo lo mismo y sabiendo del deseo de contestarlas. Tanto que ni se les da la posibilidad, pobres preguntas, de enunciarse completamente.
Solo queda un poco de poesía que no es mía para disfrutar de que otro le ponga palabras a las cosas. Que las saque de la cajita de cohíba, esas de madera... y pensar, no tanto, prometo intentar.


[La Renga. Dioses de Terciopelo]

Cuándo el cielo cuelgue a tu alrededor
y la tierra se abra otra vez
cuándo haya huido ya el último tren
conmigo te llevaré

Cuándo el agua bese el temblor de tus pies
y la muerte baile a nuestro alrededor
cuando todo sea olvido otra vez
yo te recordaré

Sólo el amor sostiene el deseo
de ese torbellino en tu corazón
nada lo detiene destilando fuego
en tus ojos llameantes yo veo el sol

Sólo el amor sacrifica tu anhelo
todo el caramelo cristalizó
sueño de dioses de terciopelo
pidiendo que sólo, sólo salves tu amor...

Sólo el amor sostiene el deseo
de ese torbellino en tu corazón
nada lo detiene destilando fuego
en tus ojos llameantes yo veo el sol

Sólo el amor sacrifica tu anhelo
todo el caramelo cristalizó
sueño de dioses de terciopelo
pidiendo que sólo, salves tu amor...

Cuándo seamos alimento de la estrella por venir
y en la basta soledad se haya tenido que perder
cuándo ya no exista el lugar en donde estés
yo te encontraré

viernes, 2 de marzo de 2012

Valium

[...It doesn´t make a difference if we make it or not...]

La ansiedad, la ira, todas esas ganas de controlar el tiempo. No todo lo controlas y no todo te controla. Vivo pendiente del puto equilibrio que no hace más que atormentar. Desearía no haberme arrepentido de nada dentro de unos años, porque esa raíz cuadrada que me mata, que siempre me mató, la de dos, me lo va a recordar para siempre.
Cuando nos dan la fuerza para hacer las cosas, deberían acompañarla con un papel que dijera para qué hay que hacerlas. Así, cuando se está en el medio de la noche, en bajada y sin frenos, no tomaría más que meter la mano en el bolsillo, leerlo y recordarlo todo. Recordar hace que la sangre corra. El recuerdo tiene fuerza propia... transporta hambre. Pero nadie nos da ningún papel. Tal vez por eso acumulo tantos en casa, uno encima del otro, y del otro y del otro, hasta que se hacen tantos que no se ni de donde salieron. 
Estoy dejando ir varias cosas, con mucha calma y sin ansiedad. Estoy dejando ir a muchas gentes, con mucha calma y sin ansiedad. Debería ordenar mis papeles, calmado... sin ansiedad. 

martes, 28 de febrero de 2012

Isengard

El muy oscuro señor de las mil luces se sentó frente a su ventana. La brisa que corría movía las hojas de un par de plantas que cuida celosamente, que lo aferran a la tierra de al cual proviene. Fue entonces cuando debió levantarse, o tal vez fue más tarde... Alrededor de la mesa habían unos cuantos pares de medias limpias, pero solo tomo uno y un par de remeras, para meterlas en un bolso.
Dijo "me voy", pero no creo que lo haya escuchado nadie. Tomó la mano del cantor, le contó su suerte y se dirigió al sur. La mente en blanco durante un tiempo que pareció mucho menos del que en realidad fue y solo unos pocos murmullos y peligros sobrios que no amenazaron con resolver nada.
Allá a lo lejos, el faro de la torre le iluminó. Absorbido un tiempo se dejó llevar por el reloj y las medicinas sanadoras del antiguo arte misterioso.
Ya es hoy cuando volverá...

sábado, 25 de febrero de 2012

Una casa con diez pinos

A veces necesito refugiarme. Correr un poco hasta sentir que dejé todo atrás. Supongo que será alguna manera de pensar que todo va a estar bien. Alguna forma de decirme que en definitiva todavia existe gente que me proteja un poco. Ha de ser como esa manía que tengo de abrir la heladera aunque no vaya a buscar comida; no se por qué, no se en qué pienso cuando lo hago, pero lo hago. Como una especie de desconfianza de lo que haya allí dentro.
Aunque no mucho, estoy un poco más tranquilo. Debe ser que sé que no me equivoqué tanto. Que en realidad puedo no sentirme tan culpable de algunas cosas.
Parece que si el mal es mal para todos, es menos mal. Que si la culpa es un poco de todos, en realidad no es de nadie. Pero a la gente le caen bien los culpables. Los culpables son dominables, se cree que hasta puede llegarse al punto de subyugo total.
Bien, no me siento así. Por ahí un poco desepcionado de gentes que uno creía diferente... pero ahi está el cartel de neon que te da la bienvenida a la realidad. Facking inocencia disfrazada con cara de "comprendo Ben".
Así las cosas, ayer sentado frente a un libro, decidí cerrarlo y correr. Corrí, corrí y corrí y llegué al lugar en donde puedo sentirme un poco más tranquilo. Llegué al lugar en donde encuentro algun pedacito de mi para llevarme... de esos que siempre me voy olvidando en el camino.
Al final, por alguna paradoja de la vida mezclada con el sentido del humor del barbudo, siempre mi lugar está hacia el sur.

lunes, 20 de febrero de 2012

Da igual.


Well, I just got into town about an hour ago 
Took a look around, see which way the wind blow...

(The  Doors) 


Indistintos, gente de mierda, vulnerables, luminosos, buenos amigos... abundan todos. Solo depende los lentes que te pongas para salir a caminar. Es triste a veces, es normal al rato y luego da exactamente lo mismo. 
En definitiva, estas solo. Y el mundo se empeña en mostrártelo, aunque no nos gusta verlo. Por eso hacemos concesiones, por eso nos resignamos a ser otra cosa. Pero está bien, al final, da exactamente lo mismo. Cambiá, no cambies, volvé a ser lo que eras o mejorate, es igual.
No es que el mundo no entienda de razones ni de azar, es que al mundo simplemente le importa un pomo entender.

sábado, 18 de febrero de 2012

Whisky

Estoy aterrado, ebrio y sin sueño. Te extraño. Tu pelo se quema delante mio cada tarde, minuto tras minuto. Estoy perdido, pero acá estoy, no me fui nunca. Entonces ya se que no me van a encontrar. La vida no nos hace nada, la cagamos nosotros solos, y ningún imbécil puede meterse en lo que pienso. Ahora que los ojos me empiezan a pesar, y ya no detecto tanto las delgadas tramas de lo superficial, tengo la lucidez para esbozar un par de cosas. La ira me volvió a correr por las venas. La ira nunca debió irse. El mundo es una sarta de colosos envenenados que te agarran de un brazo y del otro, de los pies, te atascan, te desaniman, te sacan la fuerza. Arremeter, arremeter y no cesar hasta aplastar a todos y cada uno de los átomos de piedra, con la mirada centrada. El que cae y no se lleva la mierda consigo, cae estúpidamente.
Mañana voy a saber si mi sangre aún corre espesa, o solo estoy alucinando. Las invocaciones no fallan cuando hay que explotar.
En lo oscuro de la noche sigo viendo tus ojos, y por la quintaesencia de mi alma que me los voy a llevar.
No se a donde desvié el camino para terminar sentado acá, tomando agua para seguir despierto.

viernes, 17 de febrero de 2012

No juego más.

Antes de que el sol acabe con la noche, antes de que se quede seco el rocío del viento, antes de que me gane el sueño. No fue sino hasta un día tranquilo, quieto, que te vi. Y te veo igual que siempre, lastimada y defraudada alma que aprendió a pensar mal para acertar. Porque no creo que no tengas razón, es que no hablo. Debo decir sin embargo, que mil iras volcánicas explotan en mi lado oscuro viéndote aceptar... viéndote resignarte a ser igual. Un niñato, o al menos parte de él, no deberían hacer mella en los pasos que diste adelante, y sin embargo, ahí estás. Te veo tristemente igual. Dejé muchas cosas atrás de un soplido y todavía algunas sujetan mi mano. Otras tantas las guardé en mi bolso y ya no voy a sacarlas de allí. Pareciera que uno de los acertijos, es que el tiempo es una máquina a la que hay que aprender a descomponer. Me quedo pasando un lampazo al salón del corazón, que yo solo ensucié.

domingo, 12 de febrero de 2012

Me fui por la tangente

Lo que se muere nos retuerce. Estamos cerca de las estupideces del otro y lejos de las cosas importantes. A veces me gusta levantarme cuando todavía queda bruma en esta, la ciudad de piedra, que me da asilo hace ya un tiempo, que parece inmemorial. Y lo hago con la única intención de oler algo parecido a casa. 
La soledad te hace ver el mundo desde abajo y querer respirar cada bocanada con algún sentido que encienda las luces del amanecer.
Hacer algo útil, hacer algo para mí, hacer algo por los demás (que siempre es para mi), o ¿qué? ¿Es que todos ya tienen resuelto por qué, por quién, cómo? Yo no, y aún temo que el día en que piense tenerlo resuelto dudaré de mi razonamiento y sospecharé que estoy cometiendo algún error. 
Hace frío por acá, y es en vano que los vientos gélidos intenten recordarme que nos podemos quedar helados en un momento, porque lo se bien... tan solo en un momento. 
Con una llama tan efímera, de un tan retorcido y débil fuego, no se quien pueda soñar con arder una hoguera... 
A veces también es conveniente dejar de lado el dramatismo, el realismo y clavarse un más en la cabeza. Aunque siga sospechando de mis conclusiones.

martes, 7 de febrero de 2012

Holy Diver (in the midnight sea)

Debajo de un limonero, en el norte de la madre de la patria, el sol me adormecía y tomando vino espeso encontré todo lo mío perdido.
Con visión pesimista arranco la nueva era de mi tiempo. Estoy prolijamente atascado en un mar de sales que me secan hasta la ultima gota de creatividad y me vuelven una suela de zapato.
Pero allá lejos, todavía veo tu luz. Todavía escucho tu voz que no me deja. Y aunque tenga miedo, y aunque hubiera esperado más de mi, quiero tenerte para siempre.

martes, 3 de enero de 2012

Cosa Nostra

Perdido en la nave de la materia gris, he decidido reencontrarme. Hasta que suceda, intentaré dar explicaciones a quienes considere importantes. Me dejaré instrucciones, precisas instrucciones de cómo actuar hasta haber llegado a puerto. Voy a trincar bien algunas emociones, un par de sentimientos y recuerdos y las palabras, que para mi siempre fueron las más importantes... esas que le ponen nombre a las cosas, las palabras.
Con la mirada en la vía, voy a seguir para adelante; quizás entonces me encuentres algo perdido. No confundir, me he encontrado, me han ayudado a señalarme el principio del camino.
La decisión de ir en busca de la claridad, la tomé y como ya he dicho es trabajo de todos los días. Voy a tener que ponerme a excavar un poco en el lodo de la incertidumbre para rescatar las ruedas del fango, y que el buey vuelva a tirar con ganas.
Soy aun inmaduro para saber utilizar ciertos dispositivos que se me han dado. La sabiduría vendrá, intentaré que así sea con toda mi pasión.
Mientras... supongo que se me nublarán los ojos, disfrutaré de la buena compañía de la sangre y más tarde leeré y cansaré con más suerte a la bestia.
El clan demandará de mi materia gris en el futuro, he de conservarla hasta entonces.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Rata del estrecho.

Un estado de violencia mental tan alto que cuando uno tiene que decir las cosas, cuando tiene que actuar, todo está en blanco.
Los ojos me arden, y con los piratas del estrecho a veces me río un poco y bebo para pasar estos ratos. Estos ratos que son los mejores desde hace un tiempo. Estos ratos de paz, en donde soñamos que estamos en la tierra que queremos estar.
La idea de que todo tiene que ser digitado con movidas de Kasparov, empieza a no cerrarme. Pero no porque no sean dignas de ser intentadas, sino porque no jugamos en un tablero de 2 granos de arroz a la 64. Esa perfección cuadrangular de la que no me puedo escapar ni para tomar un café, esa que sé bien, me va a hacer fallar más de una vez.
Sin embargo, aun tengo mucho que decir, y aun con la mente en blanco, totalmente acalambrada de sentido, intentaré descifrar qué es.
Un Gin en una sola noche tiene que valer algo más que solo la resaca, como la precisa y certera palabra que le ponga nombre al exacto milímetro vale mucho más que éste.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Algún día seré claro.

Masterizar la mezcla me está costando bastante. Por lo pronto, es el primer diciembre que no es un quiebre simbólico. Es un quiebre real, y que casi puedo tocar.
Ni navidad, ni año nuevo, ni el día de los inocentes... soy yo. Hoy soy yo. 
Supongo que tardaré en escribir. No tengo inspiración... las ideas sobran, pero faltan las palabras, aunque a alguno pueda causarle gracia.
Seguro que mañana voy a brindar por las únicas dos que me faltan todos los días. La una que me falta por ley de vida, y la otra que me falta por la mierda del mundo y de las reglas del puto azar. Desde que no estás, algo en mi se cayó al piso y se astilló hasta más no poder. 
Pero hoy, me enciendo por los que no están, y pienso en caminar como un ejército de un solo hombre sin que nadie pueda pararme.
De todo lo que hice mal, voy a rescatar un par de cosas. Esas que me hicieron hijo profano de los dioses, esas que me hicieron hermano del amor, esas que me hicieron querido de mis queridos, esas que te hicieron hablarme tiernamente cuando no lo merecía. 
Pensando bien en hoy... se me dibuja una sonrisa que me sonroja... pero sonrisa al fin. Pensando en hoy, es que se que tengo mucho más de lo que podría pedir.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mono de... (to be continue)

Mujer, si puedes tu con dios hablar,
pregúntale si yo alguna vez,
te he dejado de adorar...

(...)

Otra vibra, otra energía, otro sentir y otro espejo en donde me miré y me miro hoy. Caminito es como un libro de "elige tu propia aventura". Cutre lugar si los hay, con poco encanto y un vórtice en alguna parte que hace que cada vez que salgo de ahí, algo sea diferente. Por ahí evoca mística por el nombre; pero yo he estado ahí, en caminito... y no hay mística. 
Continuar... tardo mucho en leer las señales... lo se y deberías saberlo (me facilitaría todo mucho más). Que me muero por no pasar de todo esto, está claro... es evidente, estoy acá y no pienso parar. 
A veces, cuando me paro un segundo a mirarte, siento oscurecer al mundo que está al rededor... y estoy menos solo... y no estoy solo. 

martes, 20 de diciembre de 2011

Caminito (al costado del mundo)

Todavía no hay nada condensado en el vidrio de mi cabeza. Por eso tengo que escribir ya, ahora mismo. Nunca jamás di lecciones y así, jamás esperé que me las dieran. Pero es que si hay alguien lo suficientemente hábil como para entender una lección, no se si haya tantos alguienes como para compartirla con el corazón en carne viva.
Ayer me arrodillé y te pedí Paqui, que me mostraras la salida, que me ayudes. Tan atrás vengo siempre, que no me di cuenta de que hacía rato me habías ayudado, que hacía rato tenías la situación resuelta, como quien hace un laberinto y conserva el mapa.
Sin gritar, sin agresión y con la sonrisa más hermosa del mundo, me desarmaste pieza por pieza. Yo esperando cualquier cosa, menos lo que hubo, y vos dándome cátedra de cómo se quiere de verdad a alguien. Hacía mucho que no desenredaba un nudo en la garganta para no llorar, un nudo tan fuerte y que cada vez se me aprieta más.
De lo más puro, de lo más noble me apareciste para dejarme helado. Me apareciste para decirme que no estoy tan solo como parece, y para hacerme el mejor regalo que nadie pudo hacerme nunca. Para regalarme un poco de amor. Un poco de amor del de verdad.
Y vos, te vas a quedar en mi corazón como la otra cara de una moneda que va girando por el aire; como los dos faroles que solamente con la insinuación de una pupila descubren qué piensan los otros dos; como un ladrillo más que se resiste a serlo, y que solo piensa en comerlos (a los ladrillos).
El miedo es mal consejero, y no soy más que lo que soy. La fuerza para ser transparente, esa que nunca pensé que me fuera a faltar, nunca estuvo.
Los 24 me encuentran con toda una gama de puertas que pude haber abierto para hacer las cosas mejor, y eso me mata, me mató. Pero también me encuentran sabiendo que te encontré, sabiendo que te quiero, y sabiendo que no me siento tan solo.
[... Y aunque no sea una declaración de amor, conmigo te quedas, Mogollón.]

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sal

Todos tienen algo para decir. Hablar es gratis, hablar es adictivo, hablar es eso genial que nos vino a pasar justo a nosotros. Tenemos siempre algo importante que decir, o que callar; porque evidentemente igual grado tiene hablar que callar ante la posibilidad de no hacer cualquiera de las dos cosas. 
Hablamos para decir, para decir lo que pasa, para decir las cosas. Hablamos para tratar de sacar la verdad de ese lugar oscuro en el que la pusieron, de ese cajón al cual no llega la luz y no podemos iluminar porque la caja de Tres Patitos se humedeció y no prende ningún fósforo. 
¿Y no pensás que si todos hablan una verdad que no es la tuya, tendrías que replanteártelo todo? Pobre imbécil que tilda de locura a la pasión, pobre ingenuo que habla de soberbia frente a la vehemencia. Nadie debería hablar sin estar convencido de sus palabras, nadie debería callar sin estar convencido de que así debe proceder. Si hablás, hacelo con pasión, y que cada célula de tu cuerpo se encienda letra tras letra, palabra tras palabra. Errar nunca estará tan justificado como cuando se lo hace con la espada de la pasión y la entrega vehemente. Si callas, si eres esquivo, hazlo convencido de un proceder tan digno de imputación como el usar la palabra. 
Nunca dejes que te callen sin ideas, ni que te arranquen palabras sin voluntad, porque el que habla o calla usa la misma herramienta. 
Dominar el silencio, dominar el habla, son tareas para todos los días, en las que probablemente fracasemos una y otra vez. Pero la lucha está justo en medio, puesto que ni es correcto hablar todas las veces, ni tampoco callarlas. 
Pedir perdón es fácil, es gratis, pero es un vicio. 

viernes, 16 de diciembre de 2011

Adormecer a la bestia.

Las condiciones del pájaro solitario son cinco. 
La primera, que se va a lo más alto; la segunda, que no sufre
compañía aunque sea de su naturaleza;
 la tercera, que pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene 
determinado color; la quinta que canta suavemente.

(San Juan de la Cruz, Dichos de luz y amor)

Un mundo que no es el mío, y que sin embargo es mío. Y alimentar leyendas y erigir edificios de mente, ¿para qué? Nadie sabe lo que quiere. La programación está dada y no hay como saltarse, no hay como desatar la galleta.
Hay un costado del corazón, un costado donde está la bestia, que me hace acordar a vos. Un costado que está ciego y que sin embargo, vive mirándome fijamente con los ojos del juez más cruel. 
He corrido lo más lejos que pude, lo más rápido que pude y la bestia no se ha cansado. A diario se alimenta de lo poco que me queda. La siento en los ojos, y la oigo en cada pálpito. 
Alguna vez tuve la esperanza de que fuera otro nuevo amanecer. No lo veo probable.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Take him by the hand, make him understand.

Nena no quiero perderte, no pases de todo... que no está tan mal
Yo no me caí del cielo, pero si de un barco triste nena
Nena hay mucho olor a gato, nena no quiero perderte
...si quieres puedes apostar
Nena, hay alegrías y alegrías
Hay mucho vino malicioso y poco vino del mejor

(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota)

El peso de todo, una serie de luces. La vida camina en mi espalda, te busco y hablamos mientras te encuentro. Explosiones del cielo y fuegos graves. Caminas con la delicadeza de una bailarina sobre la lluvia... te me acercás y me decís sin hablar... me decís todo y para siempre.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Paqui

Nun pendello que hai xunto a un camiño,
unha noite de xiada naceu, un meniño pequeniño,
que parece do Ceo caeu...
¡Imos rapaces, cara Belén,
pói-lo Mesías din que vos é,
.... corramos todos bicarlle o pé...!

En los cuatro vientos que atraviesan y susurran en mi camino, escucho tu voz haciéndome escuchar distinto. Y es que a veces uno no es tan listo, si no le han dicho las cosas obvias. Mi mano es una estrella fugaz de tu mano, mis ojos son dos espadas determinadas antes de haberse forjado, a cortar la precisa línea necesaria. El precio del legado es personal, y sin embargo no pesa más que saber cierta la oportunidad de no haberlo tenido. Con hambre genial, sin haberle sentido el frío a la muerte... con el alma fuerte, he de proseguir delante... hemos de proseguir hasta olvidarnos de hablar. 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Corazón en venta.

...and then I go and spoil it all by saying something stupid like I love you...


A veces uno está solo. A veces no. Cuidado compañero, dijo Vinicius en sabias palabras cortas… y no se a quién me trato de figurar en tan absorto plan macabro. Uno no puede dejar de ser lo que es, y por ahí vine a aprender eso. El problema es que las elucubraciones se me van, se me pierden en un punto al cual no deseaba llegar, al cual no quise nunca jamás arribar, no quise, no quiero.
Estoy lejos de todo, y eso implica estar cerca de nada. A veces me gusta jugarme engañitos, pero no es así, estoy lejos y eso no cambia. Me gusta lastimarme evidentemente, y por eso estoy allá, buscándole una vuelta. Una vuelta que no existe. No me das igual, nunca me diste igual. Pero al parecer no es suficiente. Al fin y al cabo nunca fue suficiente nada para todo lo que quise. Por mucho que me cierre, que digas lo que siento me enciende, me hace ir y volver al otro lado e incinerar todo lo que pienso. Tal vez mañana sea otro nuevo amanecer y ya no quieras saber de mí. Será toda una no novedad, porque la vida me tiene acostumbrado a estar solo. Nadie obliga a nadie, nadie induce a nadie… nadie quiere a nadie, según parece. Espero quererme un poco algún día.  Estaré pensando en mí, estaré pensando en quien me ame. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Mogollón.

El problema es que se bien como se llama esta historia. La lluvia afuera, el sol y el frío, conmigo. Mis pies nunca se movieron de lugar, dejando pasar un derredor que creí dominar con indiferencia. El tiempo es eso que está entre las piedras y nosotros… solo le alcanza un momento para encontrarnos y ponerse a jugar y a reír.
En el crepúsculo de  mi alienación, en la oscuridad, la ternura hostil y remota de dos luceros, que gravemente distorsionaron todo, sin que yo mismo lo supiera... Mi retina vio lo mismo… y no era. Y no te quise y nunca te vi. Cinco minutos tardé en saberlo todo, y nunca supe nada.
No somos más que gente, y no me gusta creerlo, no me apetece. Creo fielmente en los problemas, y en el poder sanador de una cama de una plaza, que incómoda hasta ella, explica que la distancia es suicida, pues está allí para recordarnos que no existe.
La metafísica se me mezcla con perfume y con unas lagrimas que jamás creí llegar a ver caer.
Tu nariz o la mía, el alcohol, gritaban algo que ninguno quería decir. Pero ahí estaba, ahí estuvo, y junto al frío y el sol aquí se quedará conmigo. Y aunque no sea una declaración de amor, conmigo te quedas, mogollón. 

jueves, 20 de octubre de 2011

El despabile

Despertar  no es sencillo. Sobre todo teniendo en cuenta que aun despiertos, la materia gris parece susurrarte al oído en tono burlón, que el coma continúa.
La realidad está allí afuera, nosotros… aquí, adentro. ¿Qué clase de loco puso el pentagrama de la realidad al alcance de nosotros, los niños del universo?
Verdades absolutas… ¡sí que las hay!; existen allí donde nuestra sensibilidad comprende la lógica del azar.
Reconocer esta nimiedad nuestra, nos da pie a la bravía del contendiente que se sabe muerto y eterno, nos inviste con la nobleza del sabio cuyas palabras tienen otras bocas, y nos arma con la prudencia de un padre que sabe bien que su vida vale más en casa que en la arena.
El que reflexiona, obligado está a hacer reflexionar. Para quien no crea en las casualidades, basta saber que su ojo crítico no es casual… dejo lo demás a su valoración. Y para quien piense que va atado a su destino, y que nada puede hacer para cambiarlo, comprenderá que está llamado a influir en los demás… reflexionar el cómo, es cosa privada.
Ver el cambio como singular y bello en sí mismo, absorto totalmente de medida, no grande, no pequeño, solo esencial.
Y sobre todo, respetar esa esencia. El que ríe de la esencia, no encontrará motivación última, puesto que aquella es la puerta del camino que comienza.
Sin ella, sin la esencia, la búsqueda de la verdad, de esa brizna común entre nuestros ojos y la realidad, se vuelve redundante.
Mañana será otro día, habrá sol y mucho por lo que despertar.

domingo, 2 de octubre de 2011

Las vicisitudes del Ser

Los pensamientos se me pierden como espiral adentro de mi mate galleta, amargo y verde como solo mi mate sabe estar para mí, cuando necesito del escape. Y amargo tras amargo pienso en lo que me viene dando vueltas y  me asusta tener tan claro. ¿Es que la sensibilidad nos es inherente? ¿O será que somos demasiado cobardes como para no entregarnos a los brazos de esa dulce dama inteligible?
La sensibilidad se dice de nosotros, por referencia al entorno. De ese entorno, los otros forman parte. La conexión es importante, dicen, para la sensibilidad, puesto que no puedo ser sensible a un algo con el cual no he conectado, de lo cual no he percibido su esencia.
Así las cosas, se me vuelve la pregunta a la cabeza y me pregunto por todas esas sensibilidades humanas que no son. Todas esas farsas montadas alrededor del propio miedo a experimentar lo que el otro experimenta: dolor, tristeza, la muerte.
Pienso entonces, y será motivo de revisión –mate mediante- más tarde, que hay una única posible sensibilidad. La sensibilidad del lado profano del espíritu. La del amor.

domingo, 25 de septiembre de 2011

La Plaza Mayor

Un buen día como hoy, después de haber caminado por la ciudad de piedra casi una hora y media, me desperté sentado y me dije: ¿en qué momento pasó? ¿cuál fue el día en que me desperté y estaba acá?
Miré un rato hacia el cielo, cruzaba un avión, de esos que dejan estela y después me dispuse a reir tranquilamente y pedir mi habitual caña. Iba ya como por la mitad de ésta, cuando concluí que necesitamos parámetros. ¡Por favor como me aterran los parámetros! Es como un tabú mental que me juego, una sancadilla, una gambeta psíquica que quiero repetir eternamente. Noticia hoy como a las seis y media de la tarde: no se puede. Aunque suene desepcionante no lo es. En efecto, supongo que será un paso mas en algún tipo de reflexión bizantina, como acostumbrado a hacer estoy, y eso me da un aire de satisfacción; casi altivo para conmigo mismo. Me miro de arriba, me discrimino por ignorante, me excluyo y vuelvo a entender que me soy absolutamente necesario. Ya pasada media caña más, y dejando la esquizofrenia atrás me reencuentro y me amigo para hacer una especie de pacto o tregua, y como tengo cerebros de esos que predicen las cosas con la única finalidad de decirte “yo sabía” cuando ya han pasado pero jamás de los jamases hacer algo antes de que sucedan, me traiciono.
Supongo que seguiré un rato hasta que alguno de los dos se aburra.

martes, 20 de septiembre de 2011

Vicios de sapiencia


Las condiciones del pájaro solitario son cinco. La primera, que se va a lo más alto; la segunda, que no sufre compañía aunque sea de su naturaleza; la tercera, que pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color; la quinta, que canta suavemente.
                                                                                      (San Juan de la Cruz, Dichos de luz y amor)



Nunca dejes que te gane comodidad. Si estás sentado, levantate; si llegaste, volvé, y si volviste… si volviste picá billete rápido; si todos te dicen lo grandes que son tus logros, sabé que el pie todavía queda chico para aplastar el Kilimanjaro. Encendé el par mil, hay miles de ópticas por descubrir y sumar a tu siempre razonable razón.
Cuando los huequitos del sillón ya están acomodados, es tiempo de pegar el salto.
Aconsejaría suma cautela con el sartriano pensamiento de ser reabsorbido por el sistema, puesto que no es necesario buscar estar fuera de nada, ni dentro. El siervo siempre lo será si no aprende que hasta de la libertad, se es exclavo.
Siempre es necesario un mañana con los pies al camino que lleva a algún lugar, donde nadie nunca ha trazado ruta, y donde las cartas no muestran los bancos.
El misterio nos hace sentir vivos. Vivos como el gato y su curiosidad y afán de multiplicar las 7 por otras más.
En esta, la fabulosa orquesta de la cual no conocemos bien al director, ni sus señales y órdenes, estamos llamados a dar en la nota. Pero… ¿quién está afinado?.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Estracto del 9/9/11

...uno puede dormirse, anestesiarse tanto que no pueda sentir cuándo está feliz. Uno puede llegar a tal nivel de vagancia espiritual, que ni siquiera tenga la fortaleza para hacer aquellas cosas que mejor y más alimenten su alma.

sábado, 30 de julio de 2011

Reflexiones con Pilin (no se puede vivir de la música)

La reflexión de hoy es sencilla. No todos, pero algunos tienen, tenemos, tendremos por siempre, el gran anhelo de "vivir de la música". Sencillamente imposible, contradictorio, horriblemente venido de una dimensión paralela a la cual no pertenecemos. Todos pueden vivir de la música (no, no estoy borracho); basta ver productores, diseñadores, gente que entiende de sonido, grandísimos comerciantes!. Todos pueden vivir de la música, salvo los músicos. Esa raza de nabos que hasta hacen canciones expresando cuánto quisieran, desearían vivir de la música.
Señores, es tan contradictorio como pelear por la paz, o garchar por la virginidad. Imposible, cero nada, naranjas dulces.
Breve especie de silogismo: "Dado que el trabajo le da a uno de comer, debe trabajar para ello, ergo, si no trabaja usted muere. Dado que uno muere si no trabaja, está obligado a ello y odia el trabajo, todos odiamos el trabajo. Dado que se pretende que la música nos de de comer, ergo la música es un trabajo. Dado que la música es un trabajo, todos odian la música". Señores, nadie odia la música, y si existe tal ser, debería ser golpeado hasta que le guste (la música, no ser golpeado). Conclusíon, no se puede vivir de la música.

Agradecimiento especial: The Pilin Expirience.

lunes, 11 de julio de 2011

Prior Nos


¿Cuán triste estarías si supieras que tu seso es errado? ¿Cuánto puede preocuparte mi exiguo interés al respecto? El embelesamiento de tantas cuestiones complejas, como descifrar un sueño que nos gusta creer profético, me desveló y obligó a pensar unas horas de anoche.
No quiero afirmar que todo eso que ni siquiera pensás, sino que previamente opinás, pueda llevarte por mal camino, no. Quia... a veces tengo ganas de gritarte que la señal va para otro lado... pero yo -que no soy cinéfilo- vi en una esclarecedora película que “tiene que haber de todo”. El error entonces, he de concluir, que está en quienes intentan ir contra lo que “es”.
Para no andarme por vericuetos discursivos solamente propongo que si las cosas “son”, deben definitvamente serlo de algún modo, de alguna manera... “forma”, creo acertar.
Entonces, ¿dónde está nuestro márgen para tener razón? En el devenir. En efecto, puede ser uno una cosa, u otra, y objetivamente -por más que la llamemos distinto- será una única cosa. Nuestra grieta aparece en el “hollywoodesco” cómo. Ese cómo, te va a decir que en ninguna dimensión paralela puedo creer que tu fórmula es mejor que la mía, y que en el sentir de los caracteres blandos, nace el conformismo que arropa a cada brick en cada wall.
No estoy dispuesto a pintarme de naranja, ni a tener cemento en mis hombros.
No creo en gente simple.
No voy a ser un refugiado en una arista del mundo, solo porque haya piratas de la materia gris detentando el poder tirano.

sábado, 7 de mayo de 2011

Fireworks


Hoy es el día. Hay tres maneras de tomarse la vida, dejando a un lado la soda. Uno puede correr como un tren deteniéndose en las estaciones que le indica su recorrido (confeccionado por algún experto en recorridos); también puede esperar tanto en el éter que su destino mismo se le quede dormido, y hasta él, su destino, tenga problemas existenciales y sienta que no llega a ningún lugar en especial, por nada especial; y puede uno intentar sopesar la delgada, delgadísima e imperceptible línea media.
De eso, hago culto. No es por pedancia que uno lo dice, sino porque intenta acercarse a ello, no evitando a veces (recurro a la expresión en bis) hacer uso del kit volquete.
Se me ocurre que podría haber relación entre la línea media, o como prefieran llamarle y los extremistas. ¿Sería errado predicar que uno lleva al extremo el afán por caminar en medio? Si alguien encuentra contradicción lógica (formal o material), que me avise, no hallo tal. Aseguremos pues, que no hay tal falla de razonamiento.
Viví de manera ambivalente, corrí como un tren, y dejé que el vacío me invadiera hasta desorientar al destino. Hoy, como el psicoanalista que despierta por cuenta regresiva, llamo suavemente a mi designio para que comience a despertar.
Y como he dicho antes, será todo un nuevo albor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexiones aisladas


La calidad de las cosas se va perdiendo. A veces uno se representa miradas, voces, cosas… y no son. Expectativa de un buen mate amargo y no mucho más; cuánto que vale la guita si hace que me pongan frente a vos. Que insulsa se vuelve si sirve para llenar algún vacío inmaterial.
Empezar a caminar es sencillo: pie derecho, pie izquierdo, pie derecho, etc. Mi senda, esa que no he siquiera imaginado, pero que es solo la mía, tiene un par de señales ya escritas, marcadas. Al menos las que me salvan de las curvas peligrosas para no hacer uso del kit volquete. Aunque a veces, he de confesar, debo escorar el fin de semana.
Entre tantas cosas, tampoco puedo evitar que estamos a un tiempo de cumplir un tiempo de que te volviste mi little wing, aunque ahora lo hago sabiendo que ya alcoholicé lo suficiente la herida. Deberías ver, sin embargo, cuánto me pesan algunas cosas.
Sobre la verdad, también estuve pensando un poco. No demasiado, porque temo caer en psicosis o patologías que no se bien cómo se llamen. Pero si creo tener claro por qué uno pierde el idealismo y se deshace de personajes innecesarios al momento de buscar el bien. Pero, como siempre, me falta la fría práctica, puesto que todavía tengo resabios de mediocre. Habré de quitármelos; confío en ello.

miércoles, 27 de abril de 2011

Die barra Die


De los retorcidos tres puntos de obsesión con que empiezo mis retorcidas querellas sinápticas, solo queda uno.
Ayer leía el único libro que puedo soportar hace ya un tiempo, porque en algunos momentos uno solo soporta lo que hecha luz sobre las cosas. No necesariamente la verdad, porque no siempre necesitamos de ella.
Nadando río arriba me pregunto cual pez frente al señuelo, ¿si fuera hacia arriba todo esto, intentaría bajar? Suelo refugiarme en ello. En esa gilada de salmón rosado que va contra algo. No se me escapa que de ser así, solo encontraría razón de existir en oponerme a algo.
“la humildad del mendigo hace que baje la cabeza frente a quien intuye, tiene más nivel que él, pero exige lo mismo hacia quienes considera que le son inferiores; sin embargo el guerrero no baja la cabeza ante nadie, pero tampoco deja que nadie la baje frente a él, en eso consiste su humildad”. El pasaje me deja atónito, casi intuyendo una reflexión. Siempre pensé que la gente normal necesita de los extremistas, y hoy lo vengo a confirmar.
No hay un ramillete de normales y aparece un extremista a exceder su categoría. Existen extremistas, luego, gente que no se acerca ni por asomo al extremo.
De todas formas, a todas luces y a todas horas, todo parece indicar que el único que se jode por extremista, es en efecto, el extremista.
Parece también haber algun mensaje subliminal con una dicotomía importante: “se normal, pero no dejes de aspirar al extremo”, o algo por el estilo. Pienso que sería una buena forma de dominar a alguien, manteniendo su vida bien contenida y dejándole la esperanza encendida; ¿resultado?: el hombre promedio.

lunes, 21 de marzo de 2011

Vasayo

 

Tiene el imperio un verbo, que no conocen los vasallos; lo dominan los tiranos y lo ocultan a su clero. Hay piedad en la desdicha, y hay perdón en los cimientos. Se fortalece la fortaleza y se escandaliza el titiritero. Los actores se abarrotan en las huestes del misterio; se cuestionan los filósofos, y se atreven los libreros. Odian los niños la oratoria. Los monjes saben sus acentos. El leproso a hurtadillas aprovisiona su sustento. Hay un miedo que relincha; hay un par de ovejeros. Sobreabundan los juglares del mercado y del infierno.
No conozco tus acciones. Nada entiendo de tu verbo; sólo leo titulares de juglares y libreros. Me revelo de impotencia por la sombra del leproso; me someto sin más dogmas a los dogmas del monasterio; subestimo a los infantes que sonríen al hipócrita; me recluto en la ignominia del destino de mi pueblo, y le aplaudo al titiritero la mofa por las ropas del tirano.
No me preguntes por aquél verbo, yo tan sólo soy vasallo. 


Gabriel Mauricio Avalos Abuin.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Y que te invada el vacío.

Te irás lejos, tanto como para que no pueda verte. Pero harás ruido, tanto como para que yo lo escuche desde aquí y puedan llenarse de lágrimas mis ojos al pensar en vos.
Se encuentran algunos caminos de la vida, que no me seducen demasiado. Estupefactos ante el brillo, pares y pares de iris ven la luz naciente de un río bastante turbio como para disimular su cauce.
En el mundo de lo heróico late la desazón de un rey sin reino, en una tienda de coronas.
Estoy lo suficientemente estupefacto como para detectar cualquier movimiento que haga. He de aguardar...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Abril

Hoy no me ando con vueltas. Hace ya una eternidad dentro de mi cerebro -que piensa en "años perro- que vengo intentando ser invadido por el vacío. Uno se atormenta tanto todo el tiempo. Si querés, tomalo como un consejo, o como un cliché, o leelo con morbo como solés hacer. Pero intentá que no te quede nada en la punta de la lengua, nada en los labios por decir ni por besar. La gente te lastima cuando está. Te hiere profundamente, mientras puedas cobrar venganza. Pero no hace falta más que el frío que nos deja tiesos para que todo eso no tenga importancia.
La pasión, ¿de qué se trata?. Corré y puteá, amá, gritá, sentite lo más triste que puedas, y tan feliz como nunca nadie se sintió. Hacé las cosas con convicción, dejá en evidencia a todos esos hijos de puta a los que tanto adora la sociedad. Pelea por las injusticias y preocupate por todas esas cosas que nadie ve, que nadie entiende y que en definitiva, a nadie le importan.
Pero ojo y qué hacé, tres veces qué hacé, me dijo un amigo: la pasión, esa que llevás adentro como hierro líquido que explota es la adicción que más difícil te va a ser curar...
Hoy lo entendí, y si lo tuviera acá cerca, le daría una de esas escasas razones que suelo dar.
Moraleja, dividí cada idea en tres; pensala y ejecutala, pero antes dedicale dos minutos a saber que cada célula de tu cuerpo esté con tu cometido.

Como insisto en que no me ando con vueltas, hoy voy a transcribir palabras de otro, puesto que raramente me animo a delinear las mias propias al respecto, para quien me enseñó que me faltaba entender todo el otro lado de la luna. Que en mi razón tan metafísica, me faltaba eso que dicen que es la lógica de dios y que nadie se atreve a reglar.


Me aterra un poco, pero en todo ese vacío que intento me invada, el corazón me hace pagar un par de facturas atrasadas, y acá estoy tratando de que no se me desdibuje tu sonrisa.

La poesía se llama Abril, la escribió quién sabe quién. Alguna vez escuché que cuando un puede poner en palabras un sentimiento, siente menos pesar.


Aunque no creo ser el único ser, y me hubiera gustado compartirte la vida, se que tengo tu mejor recuerdo Vane.

Abril- Cigalpa

Mi búsqueda infinita se termina,
el reloj de arena para y me sorprende
ahora me pregunto, si todo fue en vano,
del tiempo soy esclavo para siempre

Me convenzo de que todo siempre pasa,
los dioses me tendieron otra trampa
porque nos ponen frente a frente?
si yo nunca jamás podré tenerte?

Como hacer para olvidarte?
como hacer lo que no quiero, como?
mi sueño diurno me perturba
y adonde miro veo tu rostro...

Abril ya no llores más, el cielo no se pone negro
aunque mi búsqueda infinta, se hace cenizas en el viento

Ahora pienso y veo como haré,
el tiempo borra dijo el ciego, que hoy tampoco ve
pues se que nunca nadie hará
que yo me sienta así de igual
vos eras, la elegida

Siento y siento y me desangro,
mi corazón se achica y queda hueco
es que es tu voz es tu mirada,
es todo, mi mundo paralelo....

Abril ya no llores más, el cielo no se pone negro
aunque mi búsqueda infinta, se hace cenizas en el viento

No llores más, No llores más, No llores más